La pésima y criminal gestión
sanitaria de la izquierda, sumada a la desastrosa gestión económica, primero
del PSOE, y ahora de socialistas y comunistas, nos conduce a la mayor ruina
económica conocida.
No soy yo el único en decir
que esto puede ocurrir, dentro de la Unión Europea muchos ya lo dan por seguro.
Estamos en una situación de
posguerra, sin recursos ni liquidez para asumir los compromisos que tenemos en
el ámbito público y de gestión, el contexto económico es desolador, por ello, en
apenas tres meses España podría ser intervenida por Europa. Si ahora la UE nos
da fondos sin condicionar, después del verano como máximo, los 140 mil millones
del casi seguro rescate, vendrían condicionados a que Europa tome las riendas. La
Unión Europea lleva advirtiendo a España que es insostenible el gasto público y
la incapacidad del gobierno para cumplir con sus exigencias.
Tras el rescate, habrá guerra
interna dentro de nuestro Gobierno, Podemos no aceptará las condiciones, hecho
que nos podría llevar a las urnas a comienzos de 2021.
Nuestro sistema público de
pensiones dejará de tener liquidez en solo tres meses y la Seguridad Social
entrará también en colapso. La tasa de paro será la mayor de nuestra historia.
Las CCAA que dependen casi en exclusiva del turismo entrarán en quiebra. Se
producirá una abrumadora bajada de nuestra exigua tasa de natalidad que
conllevaría la inviabilidad de nuestra sociedad de cara al futuro.
El precio de las viviendas,
bajarían entre el 30% y 40%, debido a que los que tengan patrimonio van a
intentar conseguir cash para asegurarse sus pensiones, ante la falta de
liquidez y el casi seguro “corralito” bancario.
El consumismo se moderará,
solo se adquirirá lo más necesario, se impondrá el comercio online. Las CCAA
que pudiesen, pagarían la renta mínima durante un periodo máximo de 2 años a
los colectivos más vulnerables.
En las próximas elecciones,
de nuevo la derecha, ahora dividida en dos, heredará una situación terrible y
tendrá que gestionarla. Espero y deseo que no se dedique solo a solucionar lo
económico, pues en lo que nos ocurre tienen mucho que ver las distintas crisis
que sufrimos. Partiendo de cero, es más fácil cambiar todo lo necesario.
En la nueva España, no pueden
tener cabida, ni los partidos que aspiran a destruir nuestra unidad nacional,
ni los que pretenden imponernos perversas, totalitarias, y fracasadas
ideologías. En la nueva España, hay que erradicar la ruina del Estado de las
Autonomías para que todos los españoles seamos iguales. Y por supuesto, no
pueden tener cabida tampoco todas las leyes ideológicas que la izquierda aprobó
destinadas a enfrentarnos a los españoles, Memoria Histórica, Violencia de
Género, y otras.
Sabemos que Abascal lo tiene
claro y que Vox lo intentará llevar a cabo, mi pregunta es ¿estará por una vez
el Partido Popular a la altura? Pretender que España vuelva a ser grande otra
vez debería ser suficiente motivación para los de Casado.
