Si, estas son las palabras que nos ha dicho nuestro Rey. Sin tener que decirlas, las ha dicho, dándonos a todos nosotros un gran ejemplo de humanidad y de grandeza personal.
Esta semana hemos oído declaraciones lamentables de políticos, como las del socialista, Tomás Gomez, quien se atrevió a pedirle al rey que pidiera perdón, e incluso se refirió a su posible abdicación. Resulta curioso que un político, que fue alcalde de Parla dejando el ayuntamiento en bancarrota, y que después provocó la mayor debacle electoral de su partido en Madrid, se atreva a pedir esto, cuando él jamás pidió perdón por el daño que le hizo a los vecinos de Parla y ni a sus compañeros de partido.
No debemos olvidar que don Juan Carlos fue instrumento esencial en la Transición, que ha sido el auténtico garante de nuestra democracia y, que durante casi cuatro décadas, le ha dado a España paz y estabilidad.
La izquierda en particular, y la España anti-monárquica en general, han intentado hacer el máximo de sangre con este asunto, que para mí es absolutamente “menor”, obviando que quien le invitó a la cacería es un empresario hispanosirio, hombre de confianza de un príncipe de Arabia Saudí, y por lo tanto, el contacto idóneo para atraer inversiones a España. Así se lo agradecen.
Por una parte tenemos el gesto del Rey con la ciudadanía pidiéndole disculpas, y por otra, ¿que es lo que tenemos?, pues tenemos a una clase política que lleva años malgobernando, despilfarrando y robando, y que yo sepa, jamás nos han pedido perdón de nada a los ciudadanos.
Muchos ciudadanos, como yo, que ni siquiera soy monárquico, empiezan a estar hartos de esos sectores que a la mínima oportunidad arremeten contra la Monarquía, sin valorar todo lo que esa institución nos ha dado a nosotros. A este paso van a conseguir que el número de monárquicos aumente, ya que su estrategia siempre queda al descubierto.
Al final ha quedado claro que la izquierda española va a lo suyo, a lo de siempre, y que pasa de arrimar el hombro para entre todos podamos salir del agujero en donde nos han metido ellos.
También me ha sorprendido mucho la actitud de los medios de información monárquicos y conservadores, ya que en este asunto no han estado a la altura de las circunstancias, y han actuado con mucho temor y totalmente acomplejados.
Continuamente nos bombardean los diferentes medios de información, lanzando el mensaje de que la institución monárquica está bajo mínimos, que va perdiendo poco a poco el apoyo popular. Yo os digo, que no os lo creáis, que estoy convencido que la mayoría de los ciudadanos valoran los servicios que esa institución ha hecho, hace y hará por todos nosotros.
En lo único que se ha equivocado claramente la Casa Real fue en permitir que las infantas se casaran con quien lo hicieron, dos paracaidistas faltos de valores, aunque tenemos que tener claro que el comportamiento de estos dos señores nada tiene que ver ni con don Juan Carlos ni con don Felipe.