ETB,
la televisión pública vasca, emitió hace unos días un programa
llamado “Yo soy euskaldún, ¿y tú?”. En él, se insultaba
gravemente a España y a los españoles.
Varios
personajes respondían sobre las sensaciones y los sentimientos que
les producía España, de como veían a los españoles, por la
bandera de España, y sobre qué personaje representaba para ellos a
España. Las respuestas os las podéis imaginar, gravísimos insultos
contra España y los españoles. Algo que se hace desde una TV
pública que funciona con el dinero de todos los ciudadanos.
Aquí
si que se ha cometido un grave delito, en ese programa si que se ha
incitado al odio, aquí si que se han difundido postulados xenófobos,
aquí si que se ha ofendido y ultrajado a España, desde aquí si se
ha denigrado a los españoles y burlado de nuestras costumbres. Pero
claro, a este “autobús” nadie quiere inmovilizarlo.
España
es el país donde más leyes hay, donde menos se aplican, y donde
nunca existe la necesaria para de inmediato actuar en estos casos.
Siempre he defendido, que en una democracia como la nuestra, no
pueden tener cabida los partidos separatistas, que deben ser
ilegalizados. Siempre nos dicen, que un diputado, sea del partido que
sea, es representante de todos los españoles, y está claro, que los
parlamentarios de los partidos separatistas, no nos quieren
representar a todos y trabajan, día y noche, para destruir nuestra
nación.
Lo
que ocurre en Cataluña y en el País Vasco, solo se puede solucionar
ilegalizando a los partidos separatistas y reeducando a la población
durante décadas controlando la enseñanza, pues de sus colegios
salen los chavales con el odio a España inoculado. Si nuestros
sucesivos gobiernos centrales, no se han enterado de lo que digo, es
que son miopes, inútiles, cobardes, o que simplemente trabajan para
los enemigos de España, para los enemigos de todos los españoles,
esos masoquistas que les siguen votando.
En
democracias de nuestro entorno, con mucha más solera democrática
que la nuestra, los partidos separatistas son ilegales y están fuera
del sistema, entonces ¿aquí porque se permiten?
España
es una nación de grandes posibilidades pero ralentizada por su
cainismo ancestral, o tenemos claras ciertas cosas o nuestro futuro
será incierto. Demasiadas de nuestras energías se dilapidan en
solucionar problemas que se deberían solucionar de un plumazo. En
nuestras instituciones no podemos tener a quienes solo hacen que
poner palos en las ruedas de nuestro futuro, de nuestro progreso.
