Tras
la caída de UCD, este país siempre ha estado gobernado por el PSOE
o por el Partido Popular. Cuando lo han hecho con mayoría absoluta,
han aprobado unos PGE aceptables, pero siempre puteando un poco a los
lugares que votaban mayoritariamente a su adversario. Esto que
afirmo, es un hecho “impepinable”.
Pero
cuando, PP o PSOE, han gobernado en minoría, como ocurre
actualmente, la negociación para aprobar los Presupuestos Generales
del Estado se convierte en un “Mercado Persa” de donde es
completamente imposible que salga algo justo e igualitario, es
decir, estos Presupuestos no se cerrarán mirando en absoluto por el
interés general.
Entre
lo que el Gobierno de Mariano Rajoy ya le ha prometido a los
catalanes, en ese reiterativo y estéril intento de apaciguar a quien
nunca se sentirá satisfecho, y lo que hay que darle a todos aquellos
que van a darle su voto afirmativo para poder sacarlos adelante, es
lógico que empiecen las airadas quejas de los perjudicados, entre
ellos Andalucía.
Al
final, el frentismo que exhibe el PSOE cuando está en la oposición,
y su negativa a pactar los Presupuestos con el PP, lo único que hace
es abandonar a su suerte a todas las CCAA y ciudades donde gobierna,
supongo que lo hará porque pensará, que eso le dará futuros votos,
pero lo cierto es que a corto plazo perjudica a quienes le dieron su
confianza.
Eso
de que “a quien me apoye, le doy pasta”, es una auténtica
barbaridad, barbaridad que por otra parte, la vienen perpetrando
desde hace décadas, socialistas y populares ¿Tan difícil es
encontrar gobernantes responsables que miren solo y exclusivamente
por el interés general? Parece que sí, parece que la gente honrada
y válida se resiste a incorporarse a esas mafias corruptas donde en
las relaciones personales prima “el navajeo”. Definitivamente,
los que están en política constituyen una casta aparte, una casta
formada no precisamente por los mejores cuyas prioridades son
primeramente ellos, después ellos, después su partido, y si queda
algo por repartir, alguna “migajilla”, pues para nosotros.
Lamentable pero cierto.
