Cuando la pesadilla que
sufrimos, cuando la pandemia baje en su intensidad, creo que llegará la hora de
que los sindicatos sanitarios independientes y profesionales del sector, acudan a los
tribunales y le pidan responsabilidades a este Gobierno y me refiero a: CSI-F
(Central Sindical Independiente y de Funcionarios), CESM (Confederación Estatal
de Sindicatos Médicos), SATSE (Sindicato de Enfermería) y SAE (Sindicatos de
Técnicos de Enfermería), pues entiendo, que los sindicatos “políticos” UGT y
CCOO, al ser simples correas de trasmisión del socialismo y del comunismo, no
osarán ir contra sus jefes.
Mucha campaña mediática
diciéndonos lo héroes que son nuestros sanitarios, pero pese a saber el
Gobierno lo que se nos venía encima, no tomó las medidas necesarias para
aprovisionarse de material para protegerles, por ello, alrededor del 10% de la
cifra oficial y falsa de contagiados, sobre 125.000, son sanitarios a los que
se les hace trabajar hasta la extenuación “a pecho descubierto”, algo inasumible.
Este Gobierno es culpable de
delitos contra la seguridad de los trabajadores, de imprudencia temeraria y de
múltiples homicidios involuntarios. Pese a todo lo que llevo vivido, aún confío
en que a los sindicatos independientes no les tiemble el pulso y logren sentar
en el banquillo a Sánchez y su banda.
Mientras que nuestros
sanitarios están desbordados, tenemos dos buques Hospital a los que el Gobierno
no les da la orden de intervenir y ayudar para descongestionar centros
hospitalarios en cualquiera de las capitales costeras o islas. El Esperanza del
Mar, lleva semanas atracado sin hacer absolutamente nada, mientras el Juan de
la Cosa, se pasea por el Cantábrico, ni que decir tiene, que ambas
tripulaciones están que trinan y querrían ayudar.
