La
Audiencia de Sevilla ha ratificado la imputación de Magdalena
Álvarez al entender que existen severas sospechas de participación
en el fraude de los ERE, rechazando con contundencia el recurso que
interpuso contra la decisión de la juez Alaya.
El
auto judicial es contundente, ya que la acusa de idear un
procedimiento para burlar los controles, y de que, el uso desviado
por ilegal, de los fondos quedó facilitado y desmesuradante
incrementado con el método para dotar de dinero a Empleo.
Es
evidente que la situación procesal de la ex consejera de Economía y
Hacienda de la Junta de Andalucía ha empeorado enormemente, ya que
la Audiencia afirma tajantemente que la normativa aprobada por
Álvarez facilitaba el desvío de fondos públicos y el consiguiente
saqueo del dinero de todos los andaluces.
Si
a esto sumamos, que Magdalena Álvarez también se encuentra
salpicada por el fraude de las obras del AVE a Barcelona, empezamos a
darnos cuenta de que esta mujer ha sido pieza clave en la corrupción
generalizada, montada presuntamente por el PSOE tanto en Andalucía
como en el resto de España.
Es
evidente, que esta imputada no puede seguir siendo vicepresidenta del
Banco Europeo de Inversiones (BEI), organismo cuya principal misión
es repartir el dinero necesario para los diferentes proyectos de la
UE, debería de estar lo mas alejada posible del manejo de dinero
público, por si le da por reincidir. Parece que ya se ha anunciado
que se va a discutir su destitución. Debería irse voluntariamente y
no seguir dañando la imagen de España.
Lo
cierto es que claramente, Mercedes Alaya, dirige milimétricamente el
caso hacia la imputación de los ex presidentes de la Junta de
Andalucía, Manuel Cháves y José Antonio Griñan. Creo sinceramente
que ya va siendo hora de que los dos presuntos “ grandes capos”
paguen por los delitos cometidos y respondan por un saqueo continuado
en el tiempo de las arcas públicas andaluzas que han llevado a esta
comunidad a la lamentable situación que atraviesa, situada en el
furgón de cola europeo en todos los parámetros económicos.
