Ha fallecido un buen amigo
mío, me refiero a Manuel Rodríguez Duarte, quien era muy conocido por sus
apariciones en la pequeña pantalla en su etapa como periodista deportivo de
Telesur (TVE).
Considero que su
trayectoria vital es un ejemplo de superación digno de ser conocido, hablamos
de alguien de procedencia humilde que vivía en el campo, y que a una edad
bastante tardía comenzó sus estudios, consiguiendo con sacrificio y esfuerzo,
ser periodista y abogado. Incluso perteneció al primer grupo de actores de
doblaje de Sevilla. Tras jubilarse también actuo como mediador.
Pero esta información que
he dado se puede encontrar en cualquier reseña informativa, lo importante es lo
que aprendí de él, y los momentos
agradables que compartimos. Hacía unas paellas estupendas, disfrutaba cuando le
relataba lo que me acontecía en mis rutas de senderismo, y recuerdo un día que
me pidió que le acompañara a coger setas
a Santa Olaya por mi experiencia en el campo y nos perdimos, nos hartamos de reír,
me lo ha estado recordando durante años, eso sí, siempre con una sonrisa.
Nos ha dejado a los 67
años, víctima de una larga enfermedad, pienso que demasiado pronto. En estos
tiempos donde casi todos nos hemos hecho muy cómodos, echarle una ojeada a la
biografía de Manolo pienso que sería importante para los jóvenes, pues podrían
ver que con voluntad y con esfuerzo casi todo se puede conseguir, e imitándole
ayudaríamos a construir una sociedad mejor.
Si es cierta esa frase de
que “los muertos no mueren nunca mientras alguien los recuerda”, ten por seguro
Manolo, de que tú seguirás vivo mientras yo lo esté.
