La popular María Guardiola llegó a la presidencia de Extremadura tras décadas de socialismo corrupto y de traiciones del bipartidismo en Madrid, donde a cambio de los votos del separatismo, PP y PSOE, robaban el futuro a Extremadura y les negaban las infraestructuras que necesitaba para prosperar.
Extremadura tiene a fecha de hoy un PIB per cápita que es el segundo más bajo de toda España y son la quinta región española con mayor tasa de paro, 13,56%. Pero esto no debe preocuparle demasiado al PP ni al PSOE porque responden ambos con las letales recetas de su agenda ideológica, imponer el fanatismo climático que destroza el campo extremeño y empecinarse en cerrar la central de Almaraz.
En Sanidad, los extremeños sufren unas listas de espera incompatibles con la vida, padecen el mayor tiempo medio de espera para intervenciones quirúrgicas no urgentes de España, exactamente, 178 días.
Pese a todos estos datos, Extremadura fue la segunda región de toda España donde más subió el precio del alquiler en el último año, algo, que unido a la baja natalidad y a que el 85% de los municipios de Extremadura han perdido población respecto a 1996, enciende todas las alarmas demográficas.
Llegó en su día, María Guardiola, quien traía supuestamente el cambio e hizo unas declaraciones bastante desafortunadas en las que dejó muy claro su feminismo radical, que era progre y que coincidía bastante con las ideas de quienes se suponía que venía a sustituir. Por ello, en la actualidad y cerca de unas nuevas elecciones extremeñas, se da la circunstancia de que el PSOE presenta a un candidato para perder pero que tiene una segunda candidata, la propia María Guardiola.
Pero a parte de su tendencia progre, son mucho más graves las informaciones que se van conociendo de su gestión, como adjudicar sin concurso el especial de Nochebuena de la Sociedad Pública de Radiodifusión y Televisión Extremeña, dependiente de la Junta de Extremadura, al hermano de su consejera de Cultura por más de 26.000 euros por un espacio de 90 minutos que se emitirá el próximo 24 de diciembre. Dicha adjudicación la han justificado apelando a la normativa audiovisual, que no obliga a cumplir la Ley de Contratos del Sector Público, obviando los criterios de selección, la transparencia y el uso discrecional de recursos públicos dentro del ente público. Una decisión que ha alimentado las críticas por el beneficio económico directo otorgado a un familiar de un alto cargo del Gobierno autonómico.
Esta controversia se suma a otras decisiones cuestionadas por la gestión del Ejecutivo autonómico relacionadas con designaciones directas y contratos vinculados a personas del entorno institucional.
Si a lo anteriormente sumamos, que la Junta Electoral Central (JEC) ha ordenado sancionar a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, y a la consejera de Agricultura, Mercedes Morán, tras concluir que ambas vulneraron la Ley Orgánica del Régimen Electoral General al emplear una visita institucional para difundir logros gubernamentales en periodo electoral, utilizando recursos públicos, podemos llegar a la fácil conclusión de que los populares extremeños de María Guardiola, en cuanto a comportamientos e ideas son primos hermanos de los de Sánchez.
En todas partes hay ovejas negras, es propio de la condición humana