Definitivamente, Mariano Rajoy no tiene arreglo. Ayer tuvo su gran oportunidad y de nuevo la desaprovechó. En la reunión que mantuvo con el empresariado catalán manifestó que sus dos únicas prioridades son la economía y la creación de empleo. A la vez que repetía, una y otra vez, las palabras “reformas, concordia y moderación”. Por lo dicho por Mariano Rajoy, el resto de los temas quedan relegados a un segundo o tercer plano, y claro está, evita pronunciarse sobre ellos.
Lo de siempre, el timorato de Rajoy se sigue poniendo de perfil y no aborda asuntos de extrema gravedad, como el lingüístico. Se limitó a decir sobre este asunto que “los elementos de discordia se han sobredimensionado”. Es decir, el Sr. Rajoy ante el hecho de que el gobierno de una comunidad autónoma se niegue a cumplir una sentencia judicial, ante el hecho de que se conculquen a diario los derechos y las libertades fundamentales de los ciudadanos, ante el hecho de que se oprima a los que quieren utilizar nuestra lengua común en Cataluña, pues nada, “pelillos a la mar”, lamentable e indigno de alguien que pretende ser presidente del gobierno.
Usted Sr. Rajoy, no puede afirmar como hizo, que en lo referente al tema lingüístico “las ganas de entenderse, yo las tengo y las tendré”. Tengo yo que recordarle que cuando alguien incumple la ley, primero hay que obligarle a cumplirla y luego hablar, no al contrario.
Es posible que usted, si como parece, gana las próximas elecciones, mejore nuestra economía, lo que dudo seriamente es que “la otra crisis”, la política, la institucional, la nacional, tenga usted, por lo que demuestra a diario, agallas suficientes, no de solucionarlas, ni siquiera de afrontarlas con la dignidad y el honor que lo haría un hombre de estado. Y lo digo de corazón, desearía equivocarme por el bien de nuestra nación.
Usted se cree que hablando continuamente de moderación y de la milonga esa de que son de centro, algo que no se cree absolutamente nadie, tiene mucho ganado. Pues no, los ciudadanos estamos hartos de palabras vacías que luego no se corresponden con hechos a la hora de gobernar. Parece que usted, se ha contagiado del virus Zapatero, si, ese que consistía en agradar a todos a la vez, cuando usted sabe que eso es imposible.
Quizás el problema sean esos votos que no quiere perder, porque cuando uno se moja y opina algún voto se puede perder y usted está claro que no esta dispuesto a ello. Por lo visto ha optado por estar siempre de perfil y no pisar ningún charco, ¿hasta cuando podrá seguir haciéndolo? Usted mismo.
Creo que el único partido que puede gobernar en las próximas elecciones es el PP, porque desde luego PSOE tiene que salir, si no…. ¡qué desasatre nos espera!.
Por supuesto que Rajoy no es perfecto ni él ni su partido, pero sí la única alternativa válida. Por favor No MÁS PSOE!!!