Aún
resuenan en nuestros oídos aquellas grandiosas palabras de Mª
Dolores de Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha, comunicándonos
que había tomado la decisión de disminuir el número de
parlamentarios regionales para ahorrar una importante cantidad de
dinero a las arcas públicas de su Comunidad.
Pues
bien, ahora resulta, que lo que se ahorra suprimiendo representantes
democráticamente elegidos por los ciudadanos, se lo gasta en subirle
el sueldo a sus asesores, exactamente un 170%. El presupuesto de
Castilla-La Mancha, en lo referente a esta partida, ha pasado de 22
millones de euros a 59 millones para 2014.
Desde
que Mª Dolores de Cospedal es presidenta, la partida presupuestaria
dedicada a los asesores es la única que de forma recurrente sube
considerablemente. Lo cierto es que el gobierno del PP de Castilla-La
Mancha contrata asesores sin detallar datos concretos de las
funciones que van a desarrollar, mas bien parece que premian a
personas con las que tienen “deudas pendientes” por sus trabajos
prestados.
Ha
quedado demostrado que el único interés de Cospedal al reducir el
número de parlamentarios regionales era el de ponerle las cosas mas
difíciles a los nuevos partidos, ya que al haber menos escaños, el
número de votos necesario para entrar en el parlamento aumenta
considerablemente.
Pero
la desvergüenza no acaba aquí, Telefónica ha contratado para su
departamento jurídico al esposo de nuestra vicepresidenta del
Gobierno, Soraya Saenz de Santamaría.
Como
podemos observar, en los aspectos relativos a colocar familiares, el
Partido Popular y el PSOE van a la par, los que se quejaban de la
forma de proceder de los socialistas en este campo, una vez llegados
al poder miran muy mucho por sus intereses personales y muy poco por
los de una ciudadanía a la que deberían servir.