El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, parece atravesar un periodo de evidente inquietud ante la posibilidad real de perder la cómoda mayoría absoluta de la que disfruta en la actualidad. Las próximas elecciones autonómicas, ya en el horizonte político, se presentan como un examen que podría acabar con su mayoría absoluta en el Parlamento andaluz. Su nerviosismo, cada vez más palpable, se traduce en una serie de movimientos y estrategias que muchos ciudadanos perciben como desesperados y poco éticos.

En esta tierra maravillosa y llena de gente trabajadora que es Andalucía, numerosos ciudadanos observamos con asombro y desconcierto cómo el propio Moreno Bonilla pone todos los recursos de los que dispone, especialmente los mediáticos y propagandísticos, al servicio de quienes intentan desgastar y debilitar a VOX, un partido que, le guste o no, representa a una parte muy significativa del electorado andaluz.

Un ejemplo claro de esta maniobra lo encontramos en el tratamiento informativo que ofrece Canal Sur, la televisión pública regional. Mientras apenas concede unos escasos minutos al portavoz parlamentario de VOX, casi siempre de manera marginal y sin profundidad en sus intervenciones, decide dedicarle más de media hora de su espacio “Más Noche de Análisis” a una persona que ni ostenta cargo público alguno, ni representa a ningún partido con presencia en la Cámara autonómica. Se trata, por tanto, de un invitado cuya opinión poco o nada interesa al conjunto de los andaluces, pero que, curiosamente, goza de una generosa atención financiada con el dinero de todos los contribuyentes.

Resulta indignante comprobar cómo el presidente Moreno Bonilla emplea los recursos públicos para difundir falsedades, valiéndose de la complicidad de determinados periodistas y de un medio de comunicación que debería ser neutral y estar al servicio de los ciudadanos, no de estrategias partidistas. Y lo hace, además, con una actitud que recuerda en exceso a los métodos del Gobierno central de Pedro Sánchez, con su misma arrogancia y su mismo desprecio por el pluralismo informativo.

Conviene recordarle al señor Moreno Bonilla que la verdadera forma de derrotar a un adversario político no pasa por la manipulación mediática ni por la guerra sucia. La política se gana demostrando capacidad de gestión, ofreciendo resultados tangibles cuando se gobierna, y defendiendo ideas sólidas y razonadas cuando se está en la oposición. Pero lo que nunca debe hacerse es utilizar los medios de comunicación públicos, que pertenecen a todos los andaluces, como herramienta para manipular la opinión pública y debilitar a quienes le incomodan.

Llama también la atención que el propio Partido Popular andaluz, bajo su liderazgo, esté dando aire y cobertura a antiguos miembros de VOX que ya abandonaron esa formación, alentando incluso que se organicen en nuevas estructuras políticas con el propósito de dividir y restar fuerza al proyecto encabezado por Santiago Abascal. Esta maniobra, lejos de ser un gesto estratégico legítimo, refleja la falta de ética y la escasa talla moral del actual presidente autonómico.

No sorprende, en este contexto, que Moreno Bonilla luzca con orgullo el pin de la Agenda 2030, símbolo de unas políticas globalistas que muchos andaluces rechazan por considerar que atentan contra la soberanía nacional y la identidad cultural. Mientras exhibe esa insignia, presume también de su “gran corazón” para acoger sin reservas los efectos de una inmigración descontrolada, sin detenerse a analizar las consecuencias sociales y económicas que ello supone para nuestra tierra.

Todo esto lleva a pensar que el señor Moreno Bonilla subestima la inteligencia del pueblo andaluz. Parece creer que los ciudadanos no son capaces de percibir la intencionalidad de sus maniobras ni de identificar quién dirige esta sucia y repugnante campaña contra VOX. Pero se equivoca profundamente, Andalucía no es tierra de ingenuos, y cada vez más andaluces empiezan a abrir los ojos ante el uso partidista de los medios públicos y la manipulación informativa financiada con su propio dinero.

La trayectoria ascendente del proyecto patriótico y regenerador de VOX no lo va a parar este mediocre seguidor de políticas progres y lesivas para Andalucía.

Mientras este mediocre se dedica a esto, los médicos andaluces están de huelga y hoy muchos andaluces se han desplazado desde municipios, muchos de ellos bastante alejados, a hacerse pruebas médicas y les han dicho, “tendrá que volver usted otro día, cuando le den nuevamente cita”. Este inútil y su gobierno no han sido capaces de avisarles para que se ahorrarán el desplazamiento. Como la Sanidad es competencia andaluza, ellos son los únicos responsables de no avisar a los pacientes. Ya está bien de presumir de gestión.

Un comentario en «Moreno Bonilla apoya descaradamente a los ex de VOX»
  1. Me gusta este artículo. Hay que ahorrarse los adjetivos descalificativos, de este modo, se convence a mucha más gente de lo que uno quiere expresar

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