Pedro Sánchez y Mohamed VI, han llegado a un acuerdo para implantar el Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM) en los colegios e IES de Andalucía y cuya guía de funcionamiento ya está siendo remitida a los consejos escolares que “va a cobrar vigencia a partir del curso que viene”, el 2025-2026. Pero este acuerdo no se podría implantar en nuestra región sin la complicidad del presidente popular andaluz, Moreno Bonilla.
A Juanma, como le gusta que le llamen, parece que le encanta el hecho de impartir “árabe y cultura marroquí” en colegios e IES de Andalucía, es decir, meterles a nuestros alumnos en la cabeza ideas incompatibles con la occidental y que, entre otras cosas, “relega a la mujer a un papel secundario”.
De inmediato, el portavoz del GP VOX en Andalucía, Manuel Gavira, ha exigido que este programa “se imparta en la embajada de Marruecos o en centros privados” pero no en centros educativos andaluces. En concreto, este PLACM, suscrito entre el Gobierno de Sánchez y el de Marruecos, tiene como objetivo, advierte Gavira “enseñar la cultura marroquí y la lengua árabe en los centros de educación Infantil y secundaria andaluces a alumnos marroquíes y a los alumnos españoles que se quieran apuntar” y en el que “Moreno Bonilla ha puesto a su disposición las aulas y las infraestructuras educativas” andaluzas. Si os dais cuenta, siempre es VOX el único que nos advierte de los peligros que se ciernen sobre nuestra sociedad y los denuncia públicamente.
Es lamentable que mientras desde el Gobierno de Andalucía, Moreno Bonilla, va a facilitar las infraestructuras educativas para la implantación de este programa para enseñar la lengua árabe y la cultura marroquí, muchos de estos colegios e institutos de secundaria se encuentra en un lamentable estado, con “niños que van a clase con casco” ante el riego de desprendimientos como ocurre en el CEIP Menéndez Pidal, en Los Rosales (Sevilla); otros “con paraguas” por las goteras, como sucede en CEIP Agustín Serrano de Haro, en Jaén; o cómo en Andalucía hay más alumnos estudiando en barracones que en la época de gobiernos del PSOE, entre ellos los casi mil del IES Al-Baytar, de Benalmádena (Málaga). Con la cantidad de impuestos que pagamos, lo mínimo que debemos exigir es que nuestros hijos tengan la mejor educación posible y en unas condiciones de infraestructuras dignas.
Y luego, es que en este asunto hay otro gran problema, que será Marruecos quien se va a encargar del profesorado que va a dar clases en esas aulas andaluzas, a velar por la titulación de esos docentes que van a dar clases de cultura marroquí y de lengua árabe en los centros andaluces y ejercer las funciones de la inspección educativa en los colegios de nuestra región.
Cuando lo razonable sería, que quien llega de fuera a nuestra tierra, lo haga con el ánimo de integrarse, parece que Moreno Bonilla piensa todo lo contrario, que hay que adoctrinarlo en la cultura de su país de origen por muy opuesta y hasta “enemiga” que sea de la nuestra.
Siento decir esto, pero si no lo hago exploto “Juanma, al igual que Sánchez, está con nuestros enemigos” y los andaluces deben de saberlo.
Vale, estamos viendo lo que va a deparar el futuro inmediato
Me reitero en lo mismo: La hipocresía social, el postureo y la foto en posse de «solidarios» con la inmigración masiva y descontrolada, nos ha llevado a esta situación de caos y desorden, ¡y lo que llegará en lo económico! Aquí, en el país vasco, donde aparentemente todo rezuma «solidaridad» con la imigración, (no así con el tiro en la nuca) poquísimos aceptan a nivel íntimo en sus municipios centros de acogida a «niños vulnerables» ni pisos patera en sus barrios o bloques de viviendas. Estadísticas concretas, razonan el porqué. Y la inmensa mayoría de los «solidarios» que aceptan emigrantes en sus cercanías es porque les tienen para la limpieza de sus viviendas, cuidado de ancianos con sueldos de explotación y desbrozado de jardines.