Las
palabras que pronunció ayer, Juan Manuel Moreno, líder impuesto del
PP andaluz, son para enmarcarlas. Atreverse a decir que el voto útil
en las próximas elecciones europeas es el del PP, y que votar a
partiditos pequeños no sirve para nada, es tener mucho morro.
Las
palabras de Moreno esconden el miedo que siente el PP por la
irrupción de partidos, no tan pequeños como insinúa, pero que
aspiran a la regeneración democrática de nuestro país y de la
política europea.
El
cambio real ya no lo puede representar ninguno de los viejos
partidos, pues ellos son los culpables de que nuestro sistema
democrático esté bajo mínimos, y también, porque les han
defraudado en tantas ocasiones a los ciudadanos que debiera darles
vergüenza volver a ese viejo mensaje de que ellos son el famoso y
tan manoseado cambio.
El
popular Juan Manuel Moreno olvida, que votar a ellos y a los demás
viejos partidos, es simplemente votar a partidos podridos y
salpicados por la corrupción, mientras que votar a los que irrumpen
con fuerza en el panorama político es votar a gente hasta ahora
honesta y que vienen dispuestos a derribar el chiringuito que tienen
montado ellos, los viejos partidos, esas agencias de colocaciones que
con dinero público colocan y apesebran a su personal.
El
líder del PP se debería de preocupar mas de su imagen que de decir
sandeces, pues sin haber trabajado jamás en una empresa privada ha
llegado hasta donde está. Que sepa que la ciudadanía empieza a
estar harta de estos vulgares profesionales de la política que sin
haber dado en su vida un palo al agua pretenden gobernarnos, Susana
Díaz tiene el mismo perfil, los dos son lo que son sin que nadie los
haya votado nunca para serlo, ambos, legitimidad democrática, cero
patatero.