Tras el documento hecho
público ayer, ha quedado claro que el cese del coronel Pérez de los Cobos fue
“por no informar del desarrollo de investigaciones y actuaciones de la Guardia
Civil, cuando actuaba de Policía Judicial, con fines de conocimiento”, así se
define en el documento. En lenguaje coloquial, al coronel le ha cesado este
infame Gobierno que padecemos, por negarse a cometer un delito, pues la jueza
dejó muy claro que solo se le podía informar a ella.
Tenemos un ministro del
Interior, que se mueve entre el ridículo y la indignidad, algo a todas luces
incompatible con ocupar el importante cargo público que ostenta.
El documento conocido, es en
sí mismo, una declaración firmada de culpabilidad, por ello, el ministro del
Interior y la directora general de la Guardia Civil, ya están tardando en irse
a su casa con la mochila de la indignidad a cuestas. Si ambos siguen en sus
cargos, es simplemente, porque Pedro Sánchez así lo quiere. Sánchez es el jefe
de una banda caracterizada por el apego a la mentira y a la bajeza ética.
Parece increíble, que un
Gobierno supuestamente democrático de la España del siglo XXI practique la
represalia ilegal contra un funcionario ejemplar que cumplió con su deber, que
se negó a vulnerar el secreto oficial al que se debe toda Policía Judicial. Si
la jueza Rodríguez Medel no se achanta, irá a por ellos, aunque eso tengo que
verlo.
Jamás tuvo España un Gobierno
tan hundido en la mierda, jamás tuvo España un Gobierno tan mentiroso y tan
adicto al delito. Los españoles tenemos la obligación de echarlos del poder,
por lo civil o por lo criminal, pues ellos nunca se irán voluntariamente.
