Pedro Sánchez, fue de nuevo
el protagonista de un bochornoso Pleno en el Congreso de los Diputados, ese
“Viva el 8-M” que pronunció, solo puede proferirlo un psicópata, pues en
absoluto se arrepiente de las consecuencias de permitir irresponsablemente esas
manifestaciones. Si tras la pancarta que abría la manifestación en Madrid hubo
tantas infectadas y hasta alguna fallecida, imaginad las consecuencias en la
salud de muchas de esas mujeres que iban detrás. Nunca conoceremos cuantas se
infectaron, a cuantos familiares y amigos contagiaron, y sobre todo, cuantas
murieron. El Gobierno tenía la información suficiente para saber lo que podía
suceder y se la ocultó a todas ellas, es culpable.
Pero lo que fue de auténtica
traca, fue cuando Sánchez, en su intento de defender al indefendible Marlaska, y
pese a que ha sido “pillado con el carrito del helado”, y me refiero al
documento filtrado que demuestra que nos mintió a todos, trató de justificar el
cese del coronel Pérez de los Cobos como una decisión para desmontar una
supuesta “policía patriótica”, insinuando que existe una especie de
conspiración golpista. Creo que para el Gobierno, pertenece a esa supuesta
policía patriótica todo aquel agente que respeta la ley y se niega a vulnerarla
por mucho que se lo ordene el poder político.
Los que están instalados en
la mentira y en el delito permanente, los que pretenden dar un Golpe de Estado
desde el propio poder, contando con el apoyo de los comunistas bolivarianos de
Unidas Podemos, de los separatistas y de los proetarras, acusan constantemente
a los partidos democráticos y constitucionalistas de lo que ellos son, eso sí, contando
con la inestimable ayuda del 90% de esos medios de comunicación tóxicos que
padecemos.
