Una mujer de 18 años
acuchilló a un hombre de 31 años en Ibiza y se dio a la fuga, ambos mantenían
una relación sentimental. La víctima fue trasladada al hospital e ingresó en
estado crítico, poco después falleció. La Guardia Civil consiguió localizar y
detener a la mujer.
No hace falta que os diga,
que tras este asesinato hembrista, nadie se ha manifestado para mostrar su
repulsa e indignación por este crimen, al contrario de lo que sucede cuando la
víctima es una mujer.
Me he decidido a referirme a
este caso ante los comentarios aparecidos en las RRSS en donde algunas
feministas se han atrevido a decir la famosa frase de “seguro que se lo
merecía”.
Por otra parte, un padre
acusado por una pediatra feminista de abusar de sus hijos ha sido absuelto. Ha
ocurrido en Sevilla, en el Hospital Virgen del Rocío. La pediatra se creyó las
mentiras de la madre y la quiso ayudar, pues están en pleno proceso de
divorcio. El padre sentará a la pediatra en el banquillo.
Dicha pediatra feminista, es
la misma doctora que se sentará a finales del mes de marzo en un banquillo
acusada de un supuesto delito de falsedad y otro de simulación por la invención
de una denuncia de agresión o abusos sexuales a una niña de 14 años, pues otra
prueba médica demostró que esa agresión jamás existió.
A nuestra sociedad le cuesta
trabajo entender, como una especialista de nuestra sanidad pública, conocida
activista feminazi que no duda en delinquir para servir a su ideología, puede
seguir en su puesto, puede seguir embarrando a nuestra Sanidad con un
comportamiento incompatible con la ética médica.
