La Junta Electoral de
Guipuzcoa, ha dicho lo único que podía decir, que Arnaldo Otegui tiene vetado
por sentencia firme aspirar a ser lehendakari vasco. Algo que es pura lógica
jurídica, y a la vez, pura justicia moral, pues es lógico, que un terrorista
convicto y confeso no pueda encabezar una lista electoral.
Es alarmante y preocupante,
que algunos partidos, y hablo de PSOE, Podemos, IU y toda la fauna nazionalista
e independentista, insistan en presentarnos a este terrorista como un hombre de
paz y no como lo que realmente es, alguien que ha secuestrado, alguien que
sigue justificando mil asesinatos, alguien que intentó que ETA resucitara,
alguien que se ha negado a colaborar con la justicia para intentar resolver los
más de 300 asesinatos que quedan por juzgarse.
Otegui representa la indecencia
en estado puro, y todos aquellos que lo defienden, y me refiero a Iglesias,
Garzón o Errejón, lo único que demuestran es, que la izquierda extrema es
incompatible con el Estado de Derecho. Estos impresentables siguen con esa
monserga de que “Deben ser los vascos y las vascas quienes decidan quien les
representa”, su miserable cerebro es incapaz de entender que los vascos, al
igual que el resto de españoles, solo pueden elegir a gente que sea elegible.
Sus tuits abochornan y demuestran sus descomunales carencias democráticas.
Al final le tocará decidir
al Tribunal Constitucional, un tribunal político del que no me fío en absoluto,
de hecho muchas veces le llamo, y se lo han ganado con creces “Prostitucional”.
Espero que no, pero si al final Otegui pudiera presentarse, España se
convertiría definitivamente, en un país sin ley, en un país bananero.
En cualquier país serio,
este asunto ni se habría planteado, ser terrorista es incompatible con ser
representante de los ciudadanos.
Si se aplicara la Ley de
Partidos, EH-Bildu y otros no podrían
presentarse a las elecciones, y esto se lo dirijo al Sr. Rajoy, pues él tiene
mucha culpa de ello, su legislatura con mayoría absoluta, en muchos aspectos,
ha sido un completo desperdicio.
Pero esto no acaba aquí, si
tras las elecciones vascas EH-Bildu y los podemitas pudieran formar gobierno,
sin duda propondrían a Otegui, y en ese caso, veríamos como actúa el Estado de
Derecho.
Ser lehendakari es ocupar
un cargo público, algo para lo que Otegui está inhabilitado, veremos si se da
el caso hasta donde llega la valentía de quienes deben velar por que se cumpla
el Estado de Derecho.
