Manuela Carmena, alcaldesa de
Madrid por obra y gracia del Pedro Sánchez, se había comprometido con
Puigdemont a cederles un local municipal para celebrar un acto de apoyo al
referéndum ilegal del 1 de octubre.
Ahora, la Justicia le ha
dicho que no. El titular del Juzgado nº3 de lo Contencioso-Administrativo, ha
suspendido de forma cautelar el acto previsto para el próximo domingo en la
Nave de Terneras del centro cultural Matadero.
El auto judicial es
demoledor, y deja en evidencia a Carmena, la pone en su sitio, diciendo “la
cesión del espacio contraviene lo dispuesto en la Constitución Española, en su
artículo 1 y 2. La cesión del local implica favorecer un acto de apoyo a una
consulta convocada por una ley que ha sido suspendida en su eficacia por el
Tribunal Constitucional.
Tras conocerse la prohibición
de celebrar el mencionado acto, el sinvergüenza de Pablo Iglesias ha realizado
unas declaraciones repugnantes. El líder podemita ha dicho, que es un ataque a
la libertad de expresión, y que todo el mundo, en democracia, tiene derecho a
poder expresar sus ideas. Lo curioso, es que lo dice uno de los que impidió
violentamente a Rosa Díez, líder por entonces de UPYD, hablar en la
universidad.
Para Pablo Iglesias, los que
quieren romper nuestra Nación tienen derecho a expresarse libremente, en
cambio, los demócratas constitucionalistas de UPYD, los que defienden la unidad
nacional, la igualdad, y pretenden regenerar nuestro sistema, a esos hay que
impedírselo.
Iglesias ya ha quedado
retratado en múltiples ocasiones, aunque para mí quizás esta sea la más grave y
más clara de ver, este aspirante a Lenin tiene de demócrata lo que yo de
astronauta.
