El ayuntamiento de
Lekeitio, cuyo alcalde es el peneuvista Koldo Goitia, ha permitido un
multitudinario homenaje al ex preso de ETA, Andoni Gabiola. La imagen del
etarra sentado en el sillón del primer edil dice mucho de la realidad vasca.
Es evidente, que se ha
cometido delito de enaltecimiento del terrorismo y de humillación a las
víctimas. El colectivo de víctimas del terrorismo Covite ya ha anunciado que
denunciará los hechos ante la Justicia.
Lo ocurrido en Lekeitio, refuerza
aún más lo que ocurrió hace unos días en Vitoria, donde en un acto político de
Vox en el que intervenía Ortega Lara,
ese héroe nacional del que reniegan casi todos los partidos políticos. Dicho
acto fue atacado por unos doscientos proetarras.
Aunque se nos trasmita
machaconamente por tierra, mar y aire, que ETA fue derrotada, que ya no existe
y que la normalidad ha vuelto a las calles del País Vasco, lo cierto es, que
ese mensaje constituye una gran estafa.
Lo que denominan izquierda
abertzale, es ETA, una banda que ha dejado de matar, porque sin hacerlo le va
mucho mejor, porque sin tener que hacerlo está consiguiendo poco a poco sus
objetivos. Atesora un gran poder municipal, controla grandes presupuestos y
está presente en todas las instituciones. Y todo esto lo ha conseguido sin
condenar el terrorismo y sin pedir perdón a las víctimas.
Todos los españoles estamos
en deuda con las víctimas y nuestra sociedad se la paga con humillaciones,
ofensas y ninguneos, espero que llegue un día en que esa deuda que tiene el
pueblo español con ellas, sea zanjada, y las víctimas del terrorismo sean
reconocidas por todo lo que sufrieron y por todo lo que nos dieron. Ellas sí
que son auténticas “grandes de España”.
