Por su rigurosa actualidad, debido a que una parte de la población sospecha bastante de lo que nos ocurre, voy a reproducir un fragmento del libro “Breve historia del futuro”, escrito en 1981 por Jacques Attali, en su día, asesor del presidente Mitterrand. Fue publicado en Francia hace quince años.
«En el futuro será cuestión de encontrar la forma de reducir la población. Empezaremos por el viejo, porque en cuanto supera los 60-65 años el hombre vive más de lo que produce y le cuesta caro a la sociedad. Luego los débiles y luego los inútiles que no aportan nada a la sociedad porque cada vez serán más, y sobre todo finalmente los estúpidos. Eutanasia dirigida a estos grupos; la eutanasia deberá ser un instrumento esencial de nuestras sociedades futuras, en todos los casos. Por supuesto, no podremos ejecutar personas ni organizar campamentos. Nos desharemos de ellos haciéndoles creer que es por su propio bien. Una población demasiado grande, y en su mayor parte innecesaria, es algo económicamente demasiado caro. Socialmente, también es mucho mejor que la máquina humana se detenga abruptamente en lugar de deteriorarse gradualmente. ¡No podremos pasar pruebas de inteligencia en millones y millones de personas, se puede imaginar! Encontraremos algo o lo causaremos; una pandemia que apunte a ciertas personas, una crisis económica real o no, un virus que afectará a los viejos o los mayores, no importa, los débiles y los miedosos sucumbirán. El estúpido lo creerá y pedirá ser tratado. Nos habremos cuidado de haber planificado el tratamiento, un tratamiento que será la solución. La selección de los idiotas se hará, pues, por sí sola: irán solos al matadero «.
Comparar lo que predice este libro con lo que nos está pasando, produce escalofríos, que cada uno saque sus propias conclusiones.
Valla que si