Se han producido en estas
últimas 48 horas una serie de declaraciones y pronunciamientos que vale la pena
tener en cuenta y analizar.
Por una parte, se han
reunido 34 ex ministros de UCD, PP y PSOE ya retirados de la política, que han
suscrito un comunicado en el que defienden que España necesita un gran acuerdo
de los partidos que defienden la Constitución.
También ayer, saltaron a la
palestra informativa los dos ex presidentes cuyas opiniones tienen más peso, me
refiero a Aznar y a Felipe González. José María Aznar defendió también el
acuerdo entre los tres partidos constitucionalistas, llamando a Podemos
chavistas y comunistas, alertando que pactar con ellos para gobernar es poner
en peligro la democracia y nuestras libertades. Por su parte, Felipe González,
denominó a Podemos como Leninismo 3.0, y coincidiendo con Aznar y los 34 ex
ministros, defendió el acuerdo entre PP, Cs y PSOE ante la fragmentación del
mapa electoral, ya que supondría enviar un fuerte mensaje hacia el exterior y,
daría confianza a los mercados y las instituciones europeas.
Resulta incomprensible que
el líder del PSOE, Pedro Sánchez, siga erre que erre, asegurando que están
obligados a entenderse con Podemos, un partido que propugna eso del derecho a
decidir que no es otra cosa que abrir la puerta a la desintegración de España,
y un paquete de medidas económicas que devolverían a España a los peores
tiempos de la crisis.
Si Pedro Sánchez sigue con
esa actitud, el Comité Federal del PSOE debería defenestrarlo, pensando que en
su seno aún existen rescoldos de ese patriotismo del que Pedro Sánchez parece
alejarse cada vez más.
