Tengo que reconocer, que es
la primera vez que me “trago” íntegramente un partido de Badminton, y además,
en horario de siesta, aunque reconozco que tras ver la actitud de nuestra
compatriota compitiendo, la onubense Carolina Marín, mi cuerpo reaccionó como
si me hubiera tomado una sobredosis de cafeína.
Esta chica, admiradora de
nuestro Rafa Nadal, es el vivo ejemplo de lo que habría que transmitir a nuestros
hijos. Desde los 14 años hasta los 23 años que tiene ahora, se ha sometido a
una severa preparación, y ha conseguido con esfuerzo y sacrificio lo que se
propuso, ha sido la primera occidental en ganar el oro olímpico en ese deporte.
Solo había que ver su
actitud en la pista, su fuerza mental, su convicción, sus constantes gritos de
automotivación, tengo que reconocer que me identifiqué con ella. Resultó muy
emocionante verla llorar en lo más alto del podio cuando sonaba nuestro himno
nacional y ascendía nuestra bandera, todos los que hemos vivido algo parecido
sabemos, que en ese momento sientes que junto a ti están los cuarenta y tantos
millones de españoles a los que representas.
Pues bien, mientras estos
deportistas nos representan y tratan de conseguir lo máximo para España,
mientras tanto, por aquí otros, en este caso políticos, sobre todo “Mister NO”,
sigue dando espectáculos bochornosos. Al líder socialista no le basta con
llevarnos a unas terceras elecciones el Día de Navidad, ayer nos soltó una
perla que por sí sola, en cualquier democracia moderna lo inhabilitaría para
seguir en política.
Ayer Pedro Sánchez, afirmó
que no solo diría no a Rajoy en las dos votaciones de la investidura, sino que
también, votaría que no a los Presupuestos Generales del Estado, unos
presupuestos que ni siquiera han sido hechos públicos por el Gobierno en
funciones.
Tras esta afirmación,
propondría que cuando la Unión Europea multe a España con los seis mil millones
de euros, se embarguen automáticamente los bienes del PSOE y todos los sueldos
de sus cargos orgánicos y públicos, pues sería injusto que todos los españoles
pagáramos una multa derivada de la cabezonería de este indigente intelectual.
Qué gran diferencia,
nuestros olímpicos nos dan, algunos políticos solo hacen que quitarnos.
