Estoy convencido de que la ola de incendios que está arrasando España desde hace 15 días, es intencionada y responde a un plan diabólico, terrorista, criminal y golpista, ideada por el clan criminal que nos gobierna y ejecutado por sus sicarios. Son los mismos canallas que han llevado a nuestra querida España a la peor situación política y social desde nuestra guerra civil. Es mi opinión y la seguiré dando mientras me deje la Gestapo sanchista.
Es repugnante que el indecente amoral que nos mal gobierna, pese a haber un centenar de pirómanos identificados, se ponga a vender su terrorismo climático, mientras niega los medios necesarios para la extinción. No solo no ayuda a los gobiernos regionales desbordados e incapaces de apagar los incendios, utiliza la catástrofe para desgastarlos políticamente, es un psicópata de libro para el que todo vale con tal de seguir una hora más en La Moncloa.
Hace pocas semanas, nadie se hubiese creído que en agosto ya no hablarían los medios de la corrupción de Sánchez, su familia, su gobierno, su partido y sus cómplices. Pero sí, el psicópata lo ha conseguido, aunque a un precio muy alto. Españoles que se han quedado sin nada, españoles que han fallecido y una parte importante de nuestra Naturaleza destruida y otra parte que sigue ardiendo.
Todo entra en el mismo lote. Someternos mediante el miedo y la miseria, colonizar todas las instituciones del Estado y perpetuarse en el poder. Sánchez tiene ya un tic de tirano imposible de ocultar. España lleva un rumbo con este aprendiz de dictador que, si no lo evitamos, convergeremos más pronto de lo que pensamos con las tiranías a las que su mentor Zapatero rinde obediencia, Venezuela, China o Cuba.
Sánchez está instalado en una realidad paralela y muchos españoles ya se la han comprado gracias a los “vendidos medios”. A los pirómanos les llama “cambio climático”, a los prófugos “socios preferentes”, a los parados “fijos discontinuos”, al comunismo “progresismo”, a los terroristas “gente de paz” y a los que no pensamos como ellos “ultraderechistas”.
Resulta insultante, que mientras está pasando esta catástrofe, Sánchez, esté de vacaciones 23 días en el palacete de La Mareta de Lanzarote, un tiempo que la mayoría de nosotros no nos podemos permitir. Para él, el problema es de las CCAA y si alguna necesita ayuda, que la pida, porque de él no saldrá jamás enviarla, repite su estrategia de la DANA que asoló Valencia. Y mientras tanto, pensando que somos gilis, repiten los medios machaconamente esa mentira de que estamos en el verano más caluroso desde que se llevan registros y la falsa evidencia del cambio climático.
Por otra parte, me sorprende que solo haya incendios en las CCAA donde no gobiernan, el PSOE ni sus socios, pues ni en Cataluña ni en el País Vasco ni en Navarra los ha habido.
Entre las desmesuradas ansias de poder de Sánchez y los delirios ecologistas propios de quien no ha pisado el monte en su vida, el resultado es el previsible y medidas que han causado inundaciones, medidas que aportan grandes cantidades de combustible natural para los incendios. No les basta con asfixiar económicamente a agricultores y ganaderos, causando despoblamiento, abandono de nuestra agricultura y dando un balón de oxígeno para las importaciones agrícolas desde Marruecos o Suráfrica, nuestros competidores. No es suficiente para ellos, el campo español tiene que convertirse en tierra seca bajo paneles solares. Y en ello perseveran este terrorista y sus cómplices.
No es de extrañar nada de lo que está pasando
Cuando Franco era cabo, es broma, un ingeniero de Doñana creó un programa con los ordenadores de entonces, los primeros, para detectar si los incendios eran naturales o provocados y el resultado fiable sobre el 80%. Como es lógico no recuerdo el meollo, lo único que no he olvidado es que se utilizaron parcelas contiguas con pasto sin quemar, enterrar o pastorear. No publicó el estudio, desconozco el motivo, pero me suena que unos incendios como los de ahora no son naturales, ya que tanta cercanía entre ellos es rarilla. Recuerdo que se hicieron cortafuegos con maquinaria para crear espacios vacíos. Recuerdo que cuando Doñana era coto de caza privado se pastoreaba creando cortafuegos naturales. Otros tiempos.