José Mª Aznar declaró ayer,
que reclamaba una “rectificación
enérgica, creíble y suficiente para recuperar al electorado, y añadía, que hoy
el votante “no sabe si el Partido Popular defiende la vida o el aborto, la unidad
de España o la presencia de Bildu en las instituciones, las clases medias o la
presión fiscal”. Algo que sin duda es muy cierto, pero que ha provocado como
siempre que se decide a hablar, gran malestar en Rajoy y su entorno.
Es público y notorio, que
Aznar desde que abandonó la primera línea política sigue en contacto con muchos
dirigentes de su partido, y que no se le puede dar por muerto políticamente
hablando, de hecho ha reiterado en numerosas ocasiones que solo volvería en
caso de necesidad “en caso de riesgo para su partido o para España”.
En aquel convulso congreso
de Valencia ya se escucharon voces que pedían su regreso, pero entendió que
había que darle otra oportunidad a Rajoy. Más adelante, exactamente, en mayo de
2013, en una entrevista televisiva, volvió a afirmar que llegado el caso “cumpliré
con mi responsabilidad, mi conciencia y mi país”.
Es evidente, que de forma
gradual, Aznar se está desencantando de Rajoy, al mismo ritmo que los votantes
populares, y parece totalmente arrepentido de haberle designado como su
sucesor. De hecho, en la Convención del pasado 22 de enero, Aznar volvió a
marcar terreno frente a Rajoy.
Parece muy probable, que si
Rajoy no consigue una mayoría suficiente en las próximas elecciones generales,
el PP podría convertirse en un caos, y las distintas familias que lo componen
protagonizar una desintegración similar a la que acabó con UCD. Por ello, cada
vez más dirigentes populares empiezan a ver al ex presidente como la única
esperanza para salvar al partido, ese podría ser el momento para que Aznar
decidiese volver a la primera línea política.
