Parece evidente, que las
relaciones entre el Partido Popular y Ciudadanos se encuentran en un acelerado
deshielo. Obligados por el bloqueo político del PSOE, el centro derecha español
está reconstruyendo su relación y parece entrar en una fase de colaboración.
Todas las andanadas
verbales que no ha mucho lanzaba Rivera
a Rajoy, todos esos vetos, todas esas llamadas a la rebelión contra el
líder popular, parecen haberse desvanecido. Al líder naranja le da igual “Juana
que su hermana”, si ahora le interesa decir lo contrario, pues sin problema.
¿Decía lo que pensaba, ahora o antes, o quizás nunca?
Lo cierto es, que
Ciudadanos tiene 32 diputados y es la cuarta fuerza política, pero
curiosamente, de cara a la elección de la Mesa del Congreso, es la fuerza que
puede desequilibrar la balanza. Todo parece indicar que el PP le ha ofrecido a
Cs presidir el Congreso a cambio de su voto afirmativo en la investidura de
Mariano Rajoy como presidente del Gobierno.
Por su resultado electoral,
a Ciudadanos no le corresponde formar parte de la Mesa, en cambio, a PP, PSOE y
Podemos, si les corresponde. Como tanto los populares como los socialistas
aspiran a la presidencia, Ciudadanos podría ser el gran beneficiado.
Ya hay un nombre sobre la
mesa, Ignacio Prendes, quien ya integró la Mesa en la pasada y efímera
legislatura. El problema reside, en que si conocemos la reciente historia de
este pájaro, nos damos cuenta rápidamente de su catadura moral. Hablamos de
alguien que traicionó al que era su partido, UPYD, y se marchó a Ciudadanos con
puesto de salida garantizado, para así, seguir viviendo de la política. No me
extraña que su figura agrade a populares
y socialistas, pues se encontraría muy a
gusto entre los miembros de ese bipartidismo corrupto que se resiste a morir.
A otros les ha costado
muchos años y sacrificios, integrarse, pertenecer y beneficiarse de ese
chiringuito reservado a los políticos sin escrúpulos que parasitan y viven del
sistema, Ignacio Prendes lleva una carrera meteórica, si al final consigue ser
presidente del Congreso, el mensaje que se le lanzará a la ciudadanía, es que
en nuestra política mientras más desalmado seas, mejor te irá en política.
