Populares
y socialistas, día si y el otro también, se hartan de denunciarse
mutuamente por múltiples motivos, siempre están en la confrontación
permanente. Lo que realmente indigna es lo hipócritas que son, pues
ven la paja en el ojo ajeno y no quieren ver la viga en el propio.
Los
medios de comunicación sevillanos han publicado estos últimos días,
información sobre el enchufismo que practica el PSOE en la
Diputación de Sevilla. Es cierto, resulta escandaloso lo que los
socialistas hacen allí, de alrededor de dos millares de
trabajadores, únicamente un centenar son funcionarios, el resto son
enchufados por afinidad con el régimen que gobierna en Andalucía.
Estos
últimos días, también se ha hecho público, que como hay tanto
paro, el PSOE se está dedicando a rotar a su gente a fin de que
puedan comer mas de los suyos.
No
hace falta que diga, que el PP ha salido en tromba a hacer
declaraciones denunciando tanta poca vergüenza. Lo que sucede, es
que el Partido Popular hace exactamente lo mismo en las
administraciones que controla, sirva de ejemplo Tomares, un pueblo
sevillano donde gobierna el PP con mayoría absoluta y del que es
alcalde José Luis Sanz, secretario general del PP de Andalucía, que
con menos de 24.000 habitantes tiene cinco asesores, un coordinador
de delegaciones y una secretaria, es decir, siete enchufados.
La
ratio de asesor por habitante es aún mayor en Tomares que en la
Diputación de Sevilla.
Definitivamente
parece que estos tíos son perseverantes a la hora de intentar
tomarnos el pelo, para ellos, el único interés general que les
preocupa es el de los suyos y a los ciudadanos de a pié “que nos
den”.