Que
conste, que soy de los que piensan que en las circunstancias
actuales, los ciudadanos tienen motivos suficientes y todo el derecho
para salir a la calle, de hecho, considero que han tardado demasiado
en hacerlo.
Lo
que sucede, es que a estas alturas protestar solo y exclusivamente
contra los recortes, resulta extraño y sospechoso, dándole razones
a la España conservadora para decir que se trata simplemente de
manifestaciones protagonizadas y promovidas por una izquierda que
tras perder en las urnas por goleada, ahora pretende ganar en las
calles.
Los
argumentos de la derecha, son ademas reforzados por el hecho de que
en muchas de esas manifestaciones proliferan, símbolos totalitarios
y banderas, que representan lo peor de nuestro pasado y espantan a la
gran mayoría de los ciudadanos.
Es
evidente, que si ahora hay recortes, es porque los anteriores
gobiernos gestionaron mal y gastaron mas de lo que tenían; es
evidente, que si ahora hay recortes es porque los políticos han
construido un Estado elefantiásico económicamente inviable, y
también es evidente, que si ahora hay recortes, es porque las arcas
públicas llevan mucho tiempo sometidas al saqueo de los políticos.
No podemos obviar, que cuando un político recibe un sobre de dinero
negro, en ese sobre va una parte de la Sanidad o la Educación que
nos están arrebatando.
Ante
esta realidad, lo normal sería manifestarse contra la partitocracia
y el bipartidismo, reclamando reformas de calado que nos hagan
recuperar una democracia que en la actualidad se encuentra en estado
terminal, y claro está, portando símbolos nacionales
constitucionales, con los que casi todos nos sentimos identificados.
Además,
si no podemos negarlo, si a casi todos nos ha pasado alguna vez. Te
diriges a una manifestación, por ejemplo, la del Día del Trabajo,
llegas, miras a tu alrededor, solo ves banderas rojas y republicanas,
por un momento te retrotraes en el tiempo y te imaginas estar en la
Plaza Roja de Moscú, con Stalin presidiendo el acto, o en Madrid, en
cualquier manifestación de izquierdas en los albores de nuestra
guerra civil, te entra un escalofrío y tomas la decisión de irte,
no solo no te sientes identificado con aquella puesta en escena,
ademas es que te sientes agredido como demócrata por esos símbolos.
Mientras
solo se manifieste la izquierda mas radical y unos cuantos incautos,
nada cambiará, y eso lo sabéis. Cuando la gente moderada, la gente
normal, se eche a la calle, entonces, los que tienen secuestrada
nuestra democracia sabrán que su final esta cercano; y eso sucederá
cuando los convocantes se dediquen a sumar apoyos de forma
mayoritaria, y no a convocar desde la ideología para enfrentar a una
España contra la otra. Aquí las únicas dos Españas que hay, son
la de los políticos y los banqueros por un lado, y la de los
ciudadanos por otra. El viejo discurso de la izquierda caducó hace
ya mucho tiempo aunque ellos hacen verdaderos esfuerzos para
mantenerlo vigente artificialmente. Sin eso de las dos Españas ¿que
sería de sus planteamientos?