El
presidente Rajoy y Cospedal, tienen que estar muy nerviosos cuando se
atreven a decir en público que el sistema bipartidista que
soportamos es nuestra garantía ante toda una serie de peligros. Nos
han querido meter miedo a los ciudadanos advirtiéndonos de que la
llegada de formaciones “estrafalarias” como las que anidan en
otras democracias europeas, supondrían todo tipo de males para
nosotros.
Cospedal
fue aún mas lejos y se atrevió a hablar del riesgo de que aparezcan
“populismos” e incluso de golpes de Estado. Según ella, “cuando
la política desaparece solo hay dos posibilidades, el populismo o
los generales”, dejando a todos los presentes con la boca abierta.
Rajoy
se ha mostrado contrario a iniciar un proceso de cambios que afecte a
los cimientos del sistema, ya que según él, eso implica grandes
peligros. Para él, basta con abordar pequeñas reformas, reformas de
poco calado, y que por supuesto la Ley Electoral, la financiación de
los partidos, y la Constitución, no se tocan.
Para
Rajoy, con todos los problemas que se quiera, el sistema actual
funciona como a él le gusta, razonablemente bien. Considera, que
solo con que se cumplan las leyes que hay, se frenará la desafección
que hay hacia la clase política por parte de los ciudadanos. Nos
dice que va a presentar iniciativas para engrasar el modelo, hacerlo
mas transparente e intentar evitar la proliferación de casos de
corrupción.
Aunque
la guinda al pastel la ha puesto Cospedal, afirmando que si damos al
traste con la democracia representativa que nos hemos dado, vamos a
tener un problema.
Estos
dos elementos deben creer que nos han metido el miedo en el cuerpo,
que les vamos a seguir votando.
Tras
conocer las peregrinas afirmaciones de estos dos personajes, queda
claro que nuestros gobernantes viven en un mundo radicalmente
distinto al nuestro, con intereses distintos a los nuestros y que
jamás van a escuchar y atender lo que la ciudadanía demanda.
Se
atreven a defender el bipartidismo, cuando ha sido el que se ha
cargado el sistema. Si se refieren como “formaciones
estrafalarias”, a las que defienden la regeneración democrática y
tienen cada vez mas adeptos, si se refieren a UPyD o a Ciudadanos, a
Rosa Díez o a Albert Rivera, decirles que cada vez mas ciudadanos
preferimos a partidos “estrafalarios” honestos que a los partidos
corruptos de ese bipartidismo que tanto defienden.
Que
no se preocupe Cospedal, no llegarán ni los populismos ni los golpes
de Estado, porque los políticos corruptos serán sustituidos por
otros procedentes de los nuevos partidos, políticos que pensarán
mas en el NOSOTROS y menos en el YO.
Tenemos
un sistema agotado y con metástasis de corrupción, y Rajoy deja
claro con sus palabras que se niega a hacer los cambios
imprescindibles, los cambios de gran calado que España necesita. Se
atreve a decir que este sistema funciona razonablemente bien, desde
luego para ellos, para los políticos si funciona muy bien.
Que
Cospedal se atreva a defender la democracia representativa, teniendo
en cuenta la ley electoral que tenemos, sus palabras me parecen un
insulto a la inteligencia, pues los votos de los ciudadanos no valen
lo mismo, todo depende en donde votes o a quien votes, a un partido
grande le puede costar un escaño 50.000 votos, mientras que a un
partido pequeño le puede costar 300.000. ¿Eso es democracia
representativa?
En
definitiva, ya tenemos claro que la segunda transición no vendrá de
la mano del bipartidismo, a ponerlos las pilas los ciudadanos y a
votar a esos partidos que Rajoy llama “estrafalarios”, por los
menos, al votarles a ellos no nos entraran ganas de vomitar.