La consejera de Presidencia de la Junta de Andalucía, Mar Moreno, soltó ayer en una rueda de prensa una frase que pasará a la historia “El caso de los ERE pertenece al pasado y no afecta ni al gobierno saliente ni al futuro”.
Con estas palabras, que son un auténtico insulto a la inteligencia, esta señora trata, por lo visto, de transmitir que la presidencia de la Junta nada tiene que ver con el saqueo de mil millones de euros de las arcas públicas, perpetrado durante el mandato de los dos últimos presidentes socialistas de la institución.
Todos esperamos que la juez Alaya siga con sus investigaciones y consiga imputar y procesar al ex-presidente Chaves y al presidente Griñan. Si el PSOE sigue diciendo que los responsables son cuatro golfos y que la presidencia de la Junta de Andalucía nunca supo nada, es sencillamente porque nos toman por tontos.
Tenemos que recordar que estamos ante el caso de corrupción más enorme de la historia de este país, mil millones de euros son la friolera de 166.000 millones de las antiguas pesetas, una auténtica barbaridad.
Toda la trama corrupta que montaron los socialistas en Andalucía para enriquecerse debe ser esclarecida, y todos los responsables deben de ser, juzgados y encarcelados, así como, obligados a devolver todo lo que robaron.
Con lo robado se podrían solucionar muchos de los problemas que agobian a los andaluces, haced la prueba, dividir un millón de euros entre el número de familias andaluzas, posiblemente os sorprenderíais de a cuanto tocamos cada una.
Confío en que la juez Alaya continúe su trabajo con el mismo rigor que ha empleado hasta ahora y que no se deje influenciar por las presiones que recibe ni por las continuas descalificaciones que profieren en los medios de comunicación dirigentes del PSOE y miembros del gobierno andaluz.