Comienzo afirmando, que tan
corrupto es el que se lo lleva, como el compañero de partido que lo sabe y no
lo denuncia.
El partido que gobierna
España, el Partido Popular, será juzgado por encubrimiento al destruir los
discos duros de Bárcenas. La Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado su
procesamiento y el de tres responsables de su sede nacional.
Estamos ante un hecho
gravísimo, un hecho que de suceder en alguna democracia de nuestro entorno,
acarrearía consecuencias demoledoras, pero que aquí, en esta España podrida de
corrupción política, algunos empiezan a verlo hasta como normal.
El PP no es más corrupto
que sus adversarios políticos, pero lo que sí es, es mucho más tonto, pues sus
complejos lo paralizan por momentos.
De hecho, en Andalucía, la
bestial corrupción del PSOE, los socialistas la están marineando con maestría,
sustituyeron a Alaya por una jueza amiga, y esta señora está desmontando todos
los casos con la finalidad de que la gran mayoría se vayan de rositas, y con lo
robado a buen recaudo, de la parte mollar, esa que ha ido a financiar al PSOE,
de esa ni se habla por aquí abajo, ni por allá arriba.
El pasado lunes, en el
Senado se celebró una sesión de la comisión de investigación que investiga la
financiación de Podemos, ese dinero procedente de Venezuela e Irán con el que
la formación de Iglesias financió la campaña electoral de las Europeas de 2014.
El ex socio de los “jerifaltes” de Podemos, Enrique Riobóo, afirmó que “El Sr.
Iglesias y el señor Monedero venían con los bolsillos dopados de Irán y
Venezuela. A veces era en cash, en billetes de 500, y otras veces mediante
transferencias bancarias”. La diferencia es, que estos reciben dinero manchado
de sangre.
Y para terminar con el
cuadro, solo nos queda Ciudadanos, ese partido que pegó el salto de Cataluña a
la política nacional con el dinero del poder financiero, el Ibex 35, quienes
pusieron a su disposición sus medios de comunicación, si alguna vez llega al
poder está claro para quien gobernará, ese tipo de favores nunca salen gratis.
Eso también es corrupción.
Y mientras eso sucede, los
partidos honrados sin representación parlamentaria. Y me refiero a UPYD o a
Vox. A estos dos, por ejemplo, los medios les niegan absolutamente todo, pues
saben que de llegar al Congreso denunciarían el chiringuito corrupto que tienen
montado los otros cuatro, y eso no lo pueden permitir.
Y mientras, la mayoría
votando al que creen «menos malo», aunque les dé nauseas, esta es la España de hoy.
