La desvergüenza de nuestros
gobernantes llega a limites hasta ahora nunca vistos, el ministro de Justicia,
Rafael Catalá, ha adelantado que el texto de la nueva Ley de Enjuiciamiento
Criminal incluirá la eliminación de la denominación de “imputado” para aquella
persona inmersa en una investigación judicial, cambiándose por el de “investigado” para las primeras fases del
proceso, y a medida que aumenten los indicios o se consoliden las pruebas
contra el acusado, éste pasaría a llamarse “encausado”.
Esta es la forma que ha
encontrado el Partido Popular, sin duda pactada con el PSOE, para no incumplir
su promesa de no incluir a imputados en sus listas electorales. Ahora, sus
respectivas listas estarán repletas de “investigados y encausados”, por lo que
al desaparecer la denominación de imputado ellos no incumplen ninguno de sus compromisos
sobre el asunto.
Siguiendo por este camino, cualquier
día nos desayunamos con que Rajoy ha eliminado por decreto del diccionario de
la Real Academia de la Lengua, las palabras ladrón, corrupto, chorizo,
saqueador, etc. De esa forma, tampoco les podríamos denominar como lo que son.
De nuevo se utiliza la modificación
de leyes para burlarse de nosotros, de los ciudadanos, para mí, una auténtica
vergüenza.

Todas las reformas legislarivas para el beneficio de los politicos