Dejando a un lado las ideas que defiende cada líder político, ayer quedó meridianamente claro, que Santiago Abascal es con diferencia el líder político más valiente, pues lo que ayer protagonizó en Reus, emocionó a los asistentes.
Situémonos, una plaza de Reus en la que Vox realiza un acto legal, en un lateral, un grupo de separatistas haciendo ruido y profiriendo todo tipo de insultos con el objeto de que los asistentes no oigan lo que se dice desde la tribuna y se sientan amenazados. Mientras esto ocurre, los tolerantes Mossos se niegan a intervenir contra los enviados por sus jefes.
Llega un momento en que Abascal, desde la tribuna dice, se acabó la historia, se dirige hacia la jauría separatista y pide a los asistentes que le acompañen. Resultado, los alborotadores son rodeados y esos Mossos que no defendían a los hostigados tienen ahora que rodear y defender a los hostigadores, a los delincuentes totalitarios.
Que sean atacados y hostigados los actos legales, electorales o no, de Vox, no es ya noticia pues, aunque los vendidos medios no informen a la ciudadanía casi nunca de ello, es algo tristemente habitual. Pero todo tiene un límite y Abascal ayer optó por cortar por lo sano y enviarle el mensaje a los antidemocráticos de que “ellos no son el PP” ¿o alguien se imagina a Feijóo remangándose y yéndose directo a plantarle cara a algo o a alguien?
Es evidente, que en Cataluña no está en vigor el Estado de derecho desde hace décadas, pues de otra forma no se podría entender como un grupo de separatistas puedan acosar el acto electoral de un partido legal para impedir su normal actividad y el ejercicio de sus derechos fundamentales.
También ha quedado claro, que la Policía catalana es una policía política que en vez de actuar contra quienes incumplen la ley, actúa defendiendo siempre los espurios intereses de un gobierno catalán situado desde hace ya mucho tiempo fuera de la legalidad.
Me da lástima de los españoles
Priman los intereses de una minoría destructora en lugar de el interés general
VIVA ESPAÑA