Rubalcaba ha visitado el País Vasco y ha declarado que “dentro de muy poco” no recordaremos los crímenes de ETA. Estas declaraciones podemos considerarlas como una auténtica ofensa, tanto a las víctimas como a sus familias, o alguien en su sano juicio puede pensar que los familiares, los amigos de los asesinados y los españoles de bien podrán olvidar alguna vez a ETA.
Y esto lo declara Rubalcaba después de haber ayudado a que los proetarras de Bildu estén en las instituciones. Queda cada vez más patente la amoralidad del candidato socialista. Seguro que no piensa lo mal que lo están pasando los demócratas vascos que viven en los municipios donde gobiernan los envalentonados amigos de ETA gracias a él y a su partido.
Se sabe porqué ETA no mata en la actualidad, sencillamente porque está consiguiendo sus objetivos políticos. Que no se nos olvide que ETA es una organización totalitaria que utiliza el asesinato para acabar con nuestra democracia y nuestra sociedad plural, y el PSOE, el partido de Rubalcaba, les está haciendo concesiones para que sigan sin matar. Para esto que se hubiera cedido hace 30 años y nos hubiéramos ahorrado muchos muertos y mucho dolor. La política de este gobierno con respecto a ETA es una atroz indignidad.
Mientras los terroristas vayan consiguiendo lo que persiguen está claro que no atentarán, ¿para qué correr el riesgo de ser detenidos?
No olvidemos que los cientos de españoles que han sido asesinados por ETA no dieron sus vidas para conseguir una paz donde ETA sale victoriosa consiguiendo sus objetivos políticos, una paz donde víctimas y verdugos queden en tablas, una paz sin vencedores ni vencidos.
Los cerca de mil asesinados y sus familias son victimas por defender la libertad, por defender la democracia, y la democracia y la libertad no saldrán victoriosas si el final la banda terrorista ETA no es derrotada con contundencia. Dicho en lenguaje infantil, aquí hay malos y buenos, los buenos deben ganar y los malos perder, desgraciadamente el PSOE no quiere esto.
Parece que ya no está de moda hablar de ETA, lo siento, pero no lo puedo remediar, cada vez que veo a este gobierno acercar a viles asesinos a cárceles próximas al País Vasco por humanidad, para que sus familiares puedan visitarlos, recuerdo que las madres y los huérfanos de los asesinados no pueden hacer lo mismo, y me indigno.
Confío en que tras el presumible próximo cambio de gobierno, la política antiterrorista cambie, se expulse a los terroristas de las instituciones, se persiga a loa asesinos y se haga justicia a las víctimas.
ETA siempre va a estar ahí, por desgracia. Y olvidarla jamás, ha hecho mucho daño a nuestro país y a muchas familias inocentes.
Ojalá en el cambio que haya de gobierno, no se negocie para nada con ella.
Buen artículo Alejandro.