El enorme número de muertos, camino ya de los 250, no parecen ser suficientes para que el Gobierno decrete la emergencia nacional. De esa manera, la gestión sigue correspondiendo a las CCAA y el Gobierno valenciano puede seguir estando en la diana de la izquierda y de sus medios de comunicación.
Y todo ello pese a que España lleva una semana sumida en “el mayor desastre natural en la historia reciente de nuestro país”, que es además “la segunda inundación que más víctimas se ha cobrado en Europa en lo que va de siglo”, muy cerca de superar a la primera, registrada en 2021, que afectó a tres países: Alemania, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, donde se contabilizaron 230 víctimas mortales.
El mismo Gobierno, el de Sánchez, que cuando se produce alguna catástrofe en otro país, ya sea Marruecos o Haití, envía con suma rapidez y eficacia a nuestros soldados a socorrer a los afectados, cuando se trata de salvar vidas de españoles en las zonas afectadas por la gota fría, esa catástrofe desoladora que ha arrasado la Huerta Sur de Valencia, está demostrando una absoluta desidia e incompetencia para ello.
Nuestro presidente es un criminal y un canalla, que rápido envió a los antidisturbios para golpear y gasear al pueblo pacífico que se manifestaba frente a su sede nacional, qué rápido llevó a los antidisturbios a las carreteras para reprimir a porrazos a los agricultores arruinados, pero en cambio, ahora ha acuartelado al ejército durante dos días ante una tragedia dantesca en la que era totalmente necesaria su ayuda, por ello, él es el responsable de no haber activado todos los recursos del Estado cuando todavía podían salvarse vidas.
Sánchez dejó solos a los Reyes en Paiporta y salió huyendo, donde quedó claro que el pueblo está indignado con la gestión criminal de esta tragedia que está haciendo Sánchez y su gobierno, negándose a desplegar todo el Ejército desde el día 1 y dejando morir a personas que se podían haber salvado y dejando sin luz ni agua ni comida a miles de valencianos.
Sánchez llegó a Paiporta sonriendo a pesar de la tragedia y la tuvo que abandonar a toda prisa ante la indignación popular, pero lo que realmente tiene que abandonar es el gobierno y ponerse a disposición de la justicia por su corrupción política, económica y moral.
Al final, los ciudadanos anónimos han sido los que han socorrido a sus compatriotas, han logrado lo que el Estado autonómico y su gigantesca red de ONG y chiringuitos ultra subvencionados, en su inoperancia, todavía es incapaz de hacer.
Mientras que VOX se posicionó desde el primer momento exigiendo el envío masivo de soldados y de todos los recursos del Estado, ahora se niega a participar en el “circo” de entrevistas de los partidos con el Gobierno, Feijóo, como siempre, está dispuesto a hacerle el juego al responsable de todo, parece no entender que tienen que alejarse lo máximo de Sánchez, ni una foto con él, ni proponerle pactos, ni exigirle nada más que su dimisión y que se ponga a disposición de la Justicia, porque si no, lo blanquean.
Sánchez tiene secuestrado el Estado, en el que se escuda para protegerse, tomando todas las instituciones y poniéndolas a su servicio personal y del PSOE. Las consecuencias las pagan día a día todos los españoles. A veces, como ahora, de forma trágica.
No se pueden esconder ni hacer malabares para disimular lo mal que lo están haciendo