El Gobierno de Sánchez acaba de tomar la decisión de prestar más de 750 millones de euros al servicio ferroviario de Marruecos para que construyan 40 trenes, qué pensarán por ejemplo los extremeños de este nuevo favor de nuestro infame presidente al monarca marroquí, cuando ellos sufren unas líneas ferroviarias tercermundistas.
¿De verdad es un préstamo? Lo digo porque desde que Sánchez es presidente le ha regalado fondos a Marruecos por diversos y variopintos motivos, la lista es interminable. Una nueva demostración de cómo Sánchez y el PSOE priorizan a los de fuera frente a los de dentro, de cómo los intereses extranjeros se sobreponen a las necesidades e intereses nacionales. Mientras Sánchez presta 750 millones de euros al servicio ferroviario marroquí, los servicios públicos españoles están cada día más colapsados, la inversión en infraestructuras esenciales es ridícula y la sanidad y la educación son cada vez más precarias, con listas de espera incompatibles con la vida y escuelas rurales en progresiva desaparición.
Y este asunto es mucho más sangrante cuando los valencianos siguen sin recuperar la normalidad, tratando de reponerse de la tragedia de la DANA, sin la ayuda necesaria del Gobierno de España. Familiares fallecidos, negocios echados a perder, hogares destrozados, sueños truncados y meses por delante de trabajo duro para volver a empezar, sin embargo, este gobierno prefiere prestar dinero, cuando no regalarlo, a Marruecos mientras ignora y desoye las demandas de nuestros compatriotas cuando más lo necesitan.
Desde que le piratearon la información que Sánchez tenía en su móvil, este miserable se ha convertido en un traidor a los españoles y en un esbirro de Marruecos, un personaje capaz de negar ayuda, protección y prosperidad a quienes debería servir, a sus compatriotas.
Todas esas partidas de los PGE destinadas a esa supuesta colaboración al desarrollo, siempre van destinadas a los amiguetes del siniestro Zapatero, a los enemigos de la libertad y de Occidente, mejor harían si esas grandes cantidades de dinero se destinaran a los españoles que lo necesitan. Quisiera recordar que todavía hay damnificados del terremoto de Lorca, damnificados del volcán de La Palma y por supuesto, de Valencia, sin ayuda y abandonados a su suerte. Lo españoles nunca le perdonarán.
Por otra parte, Marruecos no parece agradecer la lealtad y entrega de Sánchez, pues continúa enviándonos avalanchas de invasores, cada vez que perdona penas a presos nos los envía y por otra parte, esas continuas ayudas que le entrega para su agricultura, ya han servido para que Marruecos, un país extracomunitario, venda ya más tomates que nosotros en los países de la UE. Sánchez se ha convertido en el Bellido Dolfos de nuestro tiempo, ese traidor que asesinó por la espalda al rey Sancho II.
Pésimo