Hoy voy a hablaros de un caso “que clama al cielo”. El de la chica valenciana, Ángela Agudo, que se encuentra ingresada en estado crítico en la UCI de un hospital de Tailandia tras un accidente de moto, está en coma inducido desde el día 6, estancia que conlleva un coste diario de 5.000 euros, coste que la familia no puede asumir. Lo que iba a ser un excelente viaje de una pareja de novios, se ha tornado en un infierno por la fatalidad de sufrir un accidente del que nadie está a salvo.
Un miembro de su familia, su hermano Diego, ha informado que se ha reunido su familia con la embajadora de España en Tailandia, Ana María Prieto, para hablar de poder trasladarla a España en un avión medicalizado, cuyo coste es de 250.000 euros, que todos los papeles necesarios ya están en el Ministerio de Exteriores y ya todo depende de si nuestro Gobierno pone los medios para traerla o la va a dejar tirada allí.
La sociedad española tiene la obligación moral de presionar al Gobierno para que el caso llegue a Defensa, que son los que tienen que movilizar el avión. Conviene recordar que hace unos meses movilizaron uno para traer a un joven de Tailandia a España y el Gobierno dijo que no iba a dejar a ningún español solo.
Mientras que Sánchez se gasta a diario ingentes cantidades de dinero en los inmigrantes que han entrado ilegalmente en nuestro territorio y que, por ello, no han contribuido nunca al sistema, resulta muy triste que cuando un español necesita ayuda, tarde tanto en tomar la decisión de auxiliarle.
No podemos olvidar, que Ángela, sí que es de los nuestros.
Explica el bagaje moral del presidente y de los que le rodean
¡Siempre de acuerdo con sus valoraciones! Buen ejemplo; emigrantes que precisamente por ser ilegales, nunca han contribuido con nuestro sistema social, y quizá, tampoco en sus paises.