Hace
pocos días defendí que lo importante era que la Sanidad, como
servicio público básico, fuera de calidad, y que me daba igual que
la gestión fuera pública o privada, que la mejor gestión sería la
que le costara menos a las arcas públicas, sin que ello signifique
deterioro en la calidad del servicio.
El
problema viene cuando se tiene acceso a informaciones que lo que
demuestran es, que la privatización de la gestión está diseñada
para que los mismos que tienen el poder y toman esta importante
decisión “den un gran pelotazo” otorgándole esa gestión a
empresas vinculadas a ellos mismos, familiares o amigos.
En
la Comunidad de Castilla la Mancha están al borde de la
privatización de cuatro hospitales públicos con la excusa de la
rentabilidad. Parece ser que Capio Sanidad va a ser la empresa
privada de gestión sanitaria a la que se van a regalar estos cuatro
hospitales públicos.
Lo
cierto es que Capio, empresa privada de origen sueco y relacionada
con el negocio inmobiliario, ya controla buena parte de la sanidad
pública de este país. Actualmente es uno de los mas importantes
proveedores europeos de asistencia sanitaria, líder del mercado en
Suecia y España, segundo en Francia y cuarto en el Reino Unido. En
España cuenta con 28 centros, 14 de ellos hospitales y está
presente en siete CCAA, su rápido incremento de participación de
mercado viene de la mano del Partido Popular, ya que tanto el
Gobierno central como los autonómicos que controlan le están
entregando en bandeja a esta empresa el liderazgo de este suculento
mercado.
Todo
apunta a que Rodrigo Rato tiene intereses y acciones en Capio;
Ignacio López del Hierro, maridísimo de la Cospedal, resulta que
también gestiona hospitales y su sombra planea sobre estas
operaciones; y que casualidad, el Consejero de Sanidad y Asuntos
Sociales de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, José
Ignacio Echániz, es hermano de Teresa Echániz Salgado, subdirectora
de investigación de Capio Sanidad.
Ante
estos datos, podemos pensar mal, muy mal, y deducir que hay muchas
posibilidades de que haya toda una trama montada para que una empresa
determinada acapare un gran trozo de la tarta del mercado español de
gestión sanitaria.
Como
podemos comprobar no hay ningún tipo de diferencia en como se lo
montan los del PP en relación a como se lo montaban los del PSOE
cuando gobernaban, aquí todos montan su chiringuito para que cuando
abandonen la política estén “totalmente montados en el dolar” y
puedan disfrutar de una auténtica jubilación dorada.
Lo
cierto es, que cuando la gestión de la Sanidad se le entrega a una
empresa “a dedo” y sin transparencia de ningún tipo, no es
descabellado pensar, que la calidad del servicio a prestar no es lo
que mas le preocupa a la administración correspondiente.
Si
alguno de los mencionados considera que he bebido de fuentes erróneas
a la hora de escribir este artículo, le rogaría me lo comunicase y
desmintiera con pruebas que no tiene relación alguna con la citada
empresa.
Yo siempre estoy de acuerdo con que haya Sanidad Pública y Privada…Pero la que no quiero que se pierda es la Pública, a la que tienen acceso la mayor parte de los ciudadanos y es "gratuita"..no del todo para eso nos descuentan una parte de la nómina…Y la privada para quién la quiera o pueda pagar…
Buen artículo Alejandro.