La
izquierda, denuncia que el Gobierno pretende privatizar los servicios
públicos básicos, y el Gobierno del Partido Popular lo niega. Desde
mi punto de vista, este asunto debería mirarse desde otra
perspectiva.
Entiendo
que la única preocupación de los ciudadanos debería ser la de la
calidad de los servicios que recibe, y que lo importante es solo eso,
independientemente de que la gestión de esos servicios sea pública
o privada.
Si
los ciudadanos reciben una Sanidad o una Educación de calidad, poco
debe importar si la gestión es privada o pública, lo realmente
importante es que si se privatiza la gestión sea porque suponga un
importante ahorro a las arcas públicas sin deterioro alguno en la
calidad de los servicios que reciben.
Si
hablamos de Sanidad, la primera pregunta que nos tenemos que hacer es
si el actual sistema es viable en el tiempo, ya que todo parece
indicar que no. El sistema se seguridad social de sanidad universal
creado durante la dictadura, fue en su día una gran conquista y un
ejemplo para el mundo. En España podíamos alardear de tener el
mejor sistema sanitario del mundo. Hoy en día, nuestra Sanidad no es
ni mucho menos de las mejores y se ha convertido en un pozo sin fondo
imposible de mantener.
Una
organización de consumidores sueca especializada en Sanidad y que
colabora con la Comisión Europea, ha realizado un informe en el que
mide la calidad del sistema público de salud de los países
europeos. Han valorado los derechos de los pacientes a la
información, las listas de espera, los resultados, los servicios
cubiertos y los productos farmacéuticos.
Los
primeros puestos están ocupados por Holanda y Dinamarca, países que
han sido capaces de construir un excelente modelo de servicios
públicos, en el que, por otro lado, están muy presentes los
proveedores privados.
En
Holanda, desde 2006 pusieron en funcionamiento un modelo muy novedoso
que se podría definir como de financiación pública y prestación
de servicios privada, donde el Estado asegura la cobertura sanitaria
a todos los ciudadanos, sin importar su edad o historial clínico,
pero son las empresas privadas del sector las que compiten por atraer
a los clientes/contribuyentes.
En
Holanda todos los ciudadanos están obligados a contratar un seguro
médico, el Estado establece un catálogo mínimo de prestaciones que
toda compañía debe ofrecer, y que está entre los mas completos de
todos los sistemas públicos europeos; las empresas no pueden
rechazar clientes, es mas, el Estado premia a las que aceptan a
personas pertenecientes a grupos de riesgo.
Este
seguro sanitarios lo pagan, el Estado, las empresas a sus
trabajadores y los propios asegurados. A las familias con ingresos
muy bajos, el Estado les paga la practica totalidad del seguro. Es
decir, el Estado se cerciora de que todos los ciudadanos están
asegurados y les deja libertad de que elijan la compañía sanitaria
que mas les plazca.
Si
he tratado de explicar lo que sucede en Holanda, es para que nos
demos cuenta de la politización y la demagogia con la que se trata
el asunto en España. Al final, viendo los números nos damos cuenta
de cuantos funcionarios y empleados públicos son necesarios para
mantener nuestro sistema sanitario, y cuantos en otros países, vemos
la ratio por ciudadano y nos damos cuenta de la sanidad pública
elefantiásica que hemos creado innecesariamente.
En
España lo de siempre, mucho funcionario, mucho empleado público y
la gestión en manos de enchufados políticos incompetentes, así nos
va. En otros países, como Holanda, una mínima estructura y una
mejor Sanidad.
Queda
claro que con el sistema holandés, los partidos políticos españoles
no tendrían la posibilidad de enchufar a casi ninguno de los suyos,
por ello deduzco que no les interesa el cambio a mejor.
Quiero
dejar claro que en Holanda, las compañías lo que hacen es ofrecer
coberturas extras a los ciudadanos y así los que se lo pueden
permitir las contratan. En España, por el contrario, los que se lo
pueden permitir contratan un seguro privado ademas de pagar
obligatóriamente el público.
Supongo
que en este asunto habrá muchas opiniones y todas muy respetables,
pero por favor que nadie lo haga portando una demagogica pancarta,
todos sabéis a quienes me refiero.