Hoy
es 24 de diciembre, esta noche es Nochebuena, la mayoría de los
ciudadanos nos preparamos ilusionados para pasar una noche feliz en
compañía de la gente con quienes nos gusta estar, tratamos de
abstraernos del ambiente hostil que nos rodea, no queremos pensar en
lo que nos volveremos a encontrar cuando volvamos a la rutina de cada
día.
Todo
esto está muy bien y, por otra parte, es muy lógico que tratemos de
huir de la cruda realidad y aprovechemos a tope la oportunidad que
nos ofrece una fiesta tan entrañable como es la Navidad.
Solo
os pido, que en lo mas profundo de vuestro corazón tengáis un
recuerdo para las cientos de miles de familias españolas que no van
a poder disfrutar de la Nochebuena que quisieran. De esa legión de
compatriotas anónimos, que aunque para nosotros puedan parecer
ocultos, existen.
Debe
ser muy duro, durante todo el año, ver que no eres capaz de tener
cubiertas las necesidades básicas de tu familia, de tus hijos, y
tener que enfrentarte ahora a una Navidad desde la perspectiva de la
absoluta escasez.
Siempre
he sostenido que no podemos ser ajenos al sufrimiento de los que nos
rodean, no podemos mantenernos indiferentes ante una realidad
injusta. Y que conste que no lo hago desde una perspectiva religiosa,
lo hago desde una perspectiva simplemente humana.
Ojalá
seamos capaces de que en futuras Fiestas Navideñas situaciones de
precariedad como las de esta no se repitan.
Os
deseo a todos vosotros que paséis una Feliz Navidad y que en 2013 se
hagan realidad todas vuestras expectativas.