El escudo de Sevilla, ha sido
sometido a una revisión en el ayuntamiento para su aprobación oficial, ya que
hasta ahora no tenía este carácter administrativo y, aunque cuenta con varios
siglos de historia, nunca había sido reconocido institucionalmente, por ello,
el actual equipo de gobierno municipal inició el proceso para asumirlo como
emblema oficial de la ciudad.
En el consistorio hispalense,
Podemos tiene el nombre de Participa Sevilla, y ha presentado alegaciones para
cambiar el histórico escudo, el símbolo heráldico de la ciudad.
Para los podemitas
sevillanos, “el escudo representa la guerra, es excluyente con otras
religiones, y además, es franquista”, y lo han soltado sin sonrojarse.
Para estos tipos, “la espada
que sostiene San Fernando, es bélica, expresa violencia, por ello, debe ser
retirada del escudo, pues representa una violencia que fue brutal en la
conquista de Sevilla y derivó en limpieza étnica”.
Manifiestan que el escudo es
solo para los católicos, por lo que vulnera principios constitucionales, pues
aparecen santos y arzobispos de una religión determinada, alucinante.
Afirman que el escudo es
franquista, manifestando que “todos los títulos otorgados a la ciudad de
Sevilla lo fueron por monarcas autoritarios o dictadores, ninguno de ellos
elegidos democraticamente”, olvidando que en esos tiempos la democracia no se
había inventado todavía.
Y por supuesto, nos dicen que
el escudo no se ajusta a la Ley de memoria Histórica.
Podemos, no solo pretende
reescribir la historia de la II República, la Guerra Civil y la Dictadura, por
lo visto, también lo quiere hacer desde el inicio de la Reconquista. Desde mi
punto de vista, simple y llanamente “están zumbaos”.
