Ayer se pudo constatar, que
Mariano Rajoy se ha estrellado en Cataluña, como fruto de haber tomado
decisiones erróneas. Decidió recurrir al 155, amagó con aplicarlo, pero no lo
hizo, y encima, tomó la decisión de convocar de manera apresurada unas
elecciones que han terminado como “el rosario de la aurora”. Antes, Cataluña y
España tenían un gran problema, ahora, gracias a Rajoy, el problema es
descomunal.
Inés Arrimadas ganó las
elecciones, pero su victoria es más moral que otra cosa, pues no le sirve para
gobernar. Pero los partidos constitucionalistas en general, y Ciudadanos en
particular, han fracasado rotundamente. El trasvase de votantes
independentistas a los partidos constitucionalistas, ha sido imperceptible,
Ciudadanos ha mejorado quitándole votos al PP y recibiendo el de los que hasta
ahora habían sido abstencionistas.
Debemos de mentalizarnos de
una vez, que tras cuatro décadas de Educación tóxica y de medios de
comunicación tóxicos, la mitad del pueblo catalán que da su confianza a los
independentistas, ni es un pueblo democrático ni libre, pues es incapaz de ver
la realidad de lo que pasa. Son suicidas sin saberlo.
Cataluña estaba hundida
económicamente, desde hoy, la fuga de empresas va a ser la constante, esa rica
y próspera tierra de antaño se va a convertir en poco tiempo en un erial,
aunque a media Cataluña parece darle igual.
Ahora, a ver como resiste
Rajoy la presión internacional cuando Puigdemont vuelva, lo detengan, y
pretenda ser de nuevo presidente. A ver que conejo se saca de la manga nuestro
aún presidente. Y qué decir, de esos que están en la cárcel y pretendan votar
en la investidura junto a los ahora prófugos. Todo un problema de difícil
solución.
Rajoy, con su empeño en que
se celebraran estas elecciones, lo que ha precipitado, ha sido el final del
Régimen del 78, la muerte de la Transición. La única reforma constitucional
posible, si lo que se pretende es defender la continuidad de la Nación
española, es la de recentralizar el Estado, acabar con ese chiringuito corrupto
parasitado por los partidos políticos llamado “autonomías”, e ilegalizar a los
partidos independentistas.
Ya está bien de seguir
hablando de defender la Constitución, mejor hablemos de defender la Nación,
pues la Constitución pueden pretender modificarla los enemigos de la Nación
para destruirla. Para que haya democracia y Constitución, para que sigamos
disfrutando de nuestros derechos y libertades, necesitamos una Nación, no lo
olvidemos.
No olvidemos, que las naciones son destruidas por sus enemigos, porque los que tienen la obligación de defenderlas, no las defienden.

Poco se puede añadir a expuesto en este articulo. No me alegro de que el PP esté pasndolo mal, lo siento, pero la ineptitud de Rajoy y la de muchos medios de comunicacion , incluso estatales, como TVE Internacional en los cuales se le da cuota de pantalla a los golpistas…….sin que el Gobierno diga ni MU……..ha traido ésto.