Hace ya bastante tiempo,
muchos dijimos que si Rajoy se jugaba su futuro a una única carta, a la carta
de la Economía, perdería. Rajoy centró su intervención en el Debate sobre el
estado de la Nación en el discurso de la recuperación económica que ha llegado
para quedarse, y perdió, al menos eso asegura el sondeo realizado por Sigma
Dos.
Mariano Rajoy se equivocó
al hablarnos en plan optimista de un país en el que todavía hay demasiados
ciudadanos que sufren, hundidos en la pobreza y en la escasez de lo más básico.
Para los que peor lo pasan, las palabras de Rajoy pueden entenderse hasta como
insultantes.
Resulta muy significativo
que uno de cada tres votantes del PP de ganador al líder del PSOE, mientras que
solo un 7% de los votantes de izquierdas den ganador a Rajoy. Es evidente, que
el hecho de que el presidente decidiera no hablar de la corrupción que ahoga, a
su partido y al sistema, le ha pasado factura.
Rajoy solo ganó con
claridad en el segmento de los jubilados, en el de los mayores de 65 años,
mientras que en el de los jóvenes y las mujeres, arrasa Pedro Sánchez. Algo que
debería preocuparle sobremanera al Partido Popular de cara a las próximas
elecciones generales.
Se puede afirmar sin temor
a equivocarnos, que Pedro Sánchez sale muy reforzado a nivel interno, pues
dentro de su partido se le cuestionaba bastante, y por supuesto, a nivel
externo, pues ahora, su compañera y “amiga” Susana Díaz lo tendrá mucho más
difícil si pretende defenestrarlo y ocupar su lugar.
Si se puede sacar una
conclusión de todo lo acaecido en el debate y en la reacción de los ciudadanos
que lo siguieron, es que cada minuto que pasa el Partido Popular lo tiene más
complicado para seguir en el poder cuando finalice esta legislatura. Es
evidente, que muchos de los que le dieron su confianza se han arrepentido de
haber tomado esa decisión, ya que les votaron para que Rajoy fuese el
presidente del Gobierno de España, y no, jefe de un equipo económico.
