El ministro Méndez de Vigo,
ha anunciado a “bombo y platillo” ante los medios, que su ministerio había dado
orden de que Cataluña devolviera a Huesca las 44 obras de arte del Monasterio
de Sijena, dando así cumplimiento, a la sentencia del Juzgado de Primera
Instancia nº 1 de Huesca que el Gobierno de Cataluña lleva pasándose por el
forro durante muchos años ante la inacción del Estado de Derecho.
Lo que no nos ha dicho el
ministro, ha sido, que ha encargado al Departamento de Cultura de la
Generalidad de Cataluña, a los ladrones, que hagan ellos el inventario de las
obras y digan en qué lugares se encuentran. Por ello, mucho me temo, que de
devolución inmediata, nada de nada, y de devolución tardía, lo mismo tampoco.
Pero es que además, al
imbécil de García Albiol, líder del PP en Cataluña, no se le ocurrió ayer otra
cosa que afirmar “que a su partido no le gusta que las obras se devuelvan”,
debería saber este tipo, que aunque estemos en elecciones hay cosas que no se
pueden decir, pues su postura coincide con la de los partidos separatistas
y es a todas luces contraria a la razón.
Pero la guinda la puso ayer
desde Bélgica, el prófugo Puigdemont, quien se atrevió a calificar la orden del
ministerio en relación a la devolución de las obras de arte, como expolio del
155. Para este delincuente, devolver lo robado a Huesca, es expoliar.
Mientras un juez, no de la
orden a la Guardia Civil de coger las obras y llevarlas a Sijena, se seguirá
mareando la perdiz, pues ayer mismo, el director del museo de Lérida afirmó que
no piensan devolver nada.
Méndez de Vigo debería
saber, que los españoles estamos hartos de declaraciones y de palabras, que
exigimos hechos.
