Que el liderazgo de Pablo
Iglesias está cuestionado por muchos en su partido, es un hecho. Ahora, con su
decisión de convertir a Podemos en comparsa de los rebeldes separatistas
catalanes, ERC y PDE-Cat, prestándoles los diputados necesarios para llegar a
los 50 y presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la aplicación del
Art. 155, Iglesias va a dejar herido de muerte a su partido, pues en el resto
de España, sus votantes no se lo van a perdonar.
Podemos, pasa de ser un
partido ambiguo en relación al independentismo catalán, a convertirse en un
colaborador imprescindible. Iglesias ya no puede participar en esas supuestas
conversaciones entre los partidos constitucionalistas para reformar la Constitución,
pues Iglesias ya está alineado con quienes tratan de derogarla por la vía de
los hechos consumados, con Puigdemont y Junqueras.
La norma que pretenden
impulsar, establece que 50 diputados podrán plantear recurso de
inconstitucionalidad contra leyes o normas con fuerza de ley, pero no contra la
aplicación de un artículo de la propia Constitución, pues aplicar un artículo
de nuestra Carta Magna es potestad exclusiva del Gobierno de turno. Por ello,
esta iniciativa es absurda e imposible que llegue a buen término, por ello,
entiendo que lo hacen solo de cara a la galería.
Podemos es un partido a la
baja en las encuestas electorales, que ha perdido cualquier tipo de
protagonismo político, con su líder cuestionado, cuyo único proyecto parece ser
el de deslegitimar el sistema y posteriormente destruirlo. Aquellos españoles
indignados que lo veían como el instrumento para canalizar a través de él sus
anhelos de justicia social y le dieron su confianza, ya se han desengañado,
pues solo ven en los de Pablo Iglesias a una jauría que se alía con todo aquel
que pretenda acabar con la Nación española, su nación.

Tienes da la razón Alejandro.