El
primer discurso de Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía,
en la capital de España, ha supuesto un auténtico terremoto en las
filas del PSOE. Y lo hizo en el desayuno informativo del Hotel Ritz,
delante de la plana mayor del PSOE y del primer secretario del PSC,
Pere Navarro.
Díaz
se estrenó con un discurso rotundo contra el fantasmagórico
“derecho a decidir” y señaló con claridad a los responsables
del auge de ese independentismo que tiene atrapados a millones de
catalanes. Para ella, Zapatero, el PP y el Tribunal Constitucional se
reparten esa culpabilidad.
Lanzó
un llamamiento para desmontar la trampa del “derecho a decidir”,
porque según ella, “unos no pueden decidir por todos que quieren
romper la unidad de este país”., añadió que “el derecho a
decidir la independencia no existe en ninguna Constitución del
mundo” y rechazó de plano que una mayoría pueda votar “privar
de su nacionalidad a muchos catalanes que quieren seguir siendo
españoles”, llamando a reconducir la situación con “dialogo,
democracia y Estado de derecho”, porque, según ella “España es
un proyecto nacional que tiene mucho futuro”.
Fue
muy critica con Zapatero, afirmando que “No fue un acierto afirmar
que se aceptaría cualquier texto del Estatuto que viniera del
Parlamento catalán” como hizo Zapatero en Barcelona.
Defendió
una reforma de la Constitución “que garantice el principio
irrenunciable de la igualdad básica de todos los ciudadanos”, y
curiosamente, omitió la reforma federal que defiende en la
actualidad el aparato de su partido, y digo el aparato porque la
mayoría de sus votantes no están de acuerdo.
Por
fin, una dirigente socialista en activo y con bastante poder, dice en
público lo que millones de ciudadanos de izquierdas ansiaban
escuchar, una socialista que reclama un proyecto nacional para su
partido, que quiere que la letra “E” de las siglas de su partido
le defina realmente.
Pero
además, también aseguró que será implacable contra la corrupción
y que depurará responsabilidades por las facturas falsas de UGT.
Ahora
falta saber si lo dicho por Susana Díaz se convierte en hechos, si
fuese así quedaría en una excelente posición para disputarle a
Rubalcaba la dirección del PSOE, pues su discurso de ayer sería
apoyado por la casi totalidad de la vieja guardia del partido, además
de por una mayoría de votantes que a fecha de hoy están hartos de
la deriva, los titubeos y la ambigüedad ideológica de la actual
cúpula.
Díaz
apoyó en su día a Carmen Chacón contra Rubalcaba, a día de hoy,
la andaluza ha demostrado que en un solo discurso ha despertado
muchas mas expectativas que las que puede despertar su compañera.