Se supone, que el espíritu
de la ley educativa en la que trabajó el ex ministro, José Ignacio Wert, era en
el que creía el Partido Popular. Pues bien, viendo lo que lleva haciendo su
sucesor, Iñigo Méndez de Vigo, quien está desmantelando todo lo hecho por Wert,
es lógico que nos preguntemos si el PP tiene o no tiene un modelo educativo.
Allá por el año 2012,
Mariano Rajoy y su gobierno, parecía que tenían claro lo obvio, que todos los
alumnos españoles tenían que estudiar la misma Historia, para así evitar lo que
lleva ocurriendo en Cataluña desde hace ya demasiado tiempo y en otras CCAA, ¿Y
que está ocurriendo? Pues es muy sencillo de explicar, que los separatistas y
quienes no creen en nuestra Nación, en España, se inventan una historia tóxica
que sirva de coartada a sus perversas intenciones, y digo tóxica, porque educa
a generaciones de españoles, en la desafección y hasta en el odio a su país.
Iñigo Méndez de Vigo, está
haciendo las funciones de “Liquidador” de lo poco bueno que había en la ley de
su antecesor y le está entregando en bandeja a las CCAA, unas leales y otras
desleales, la potestad de seguir envenenando a nuestros hijos. Desde ahora,
conseguir que los hijos de una familia catalana puedan estudiar en español,
puede convertirse en una misión casi imposible.
Cuando el sentido común nos
dice, que la competencia de Educación debe volver al Estado, para así
garantizar la igualdad entre todos los españoles, este ministro ratifica con
sus medidas, que existan 17 sistemas educativos distintos, en donde al
contrario de lo que pretendía Wert, ya no se celebrará el mismo examen de forma
simultánea en todo el territorio nacional, ni se establecerá un curriculum
común que homologue los estudios en toda España.
Si el Partido Popular
defendía una cosa, y ahora, defiende la contraria, no es atrevido pensar que lo
hace en función de sus intereses, y no, en función de los intereses generales
de todos los españoles. Estamos ante una nueva bajada de pantalones, esas a las
que tan acostumbrados nos tiene Don Mariano.
