Nuestro sector primario está en pie de guerra y tiene toda la razón, porque se juega su futuro. Agricultores y ganaderos tienen muy claro que la entrada en vigor del acuerdo suscrito entre la Unión Europea y Mercosur abrirá la puerta a la entrada masiva de productos agroalimentarios procedentes de los países que lo componen, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, sin las mismas exigencias sanitarias, medioambientales y laborales que se imponen a los productores europeos, provocando una competencia desleal y un grave perjuicio para el campo español.
El acuerdo, tal y como está planteado, es incompatible con los objetivos agrícolas, sanitarios y medioambientales de la UE y pone en riesgo tanto la seguridad alimentaria de los consumidores como la viabilidad de miles de explotaciones agrarias. Es evidente que Comisión Europea ha invadido competencias de los Estados miembros y ha intentado imponer un acuerdo rechazado por varios países saltándose el control democrático, por ello, se ha podido paralizar el acuerdo temporalmente mediante un recurso judicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea presentado por Patriots, el grupo a que pertenece VOX y que preside Santiago Abascal, tras ser avalado por la mayoría de la Eurocámara, incluso por algunos eurodiputados, socialistas y populares, que se saltaron la “disciplina de voto” al no entender por qué sus grupos insistían en perpetrar semejante barbaridad.
El acuerdo ha sido defendido a ultranza en Bruselas por el PP y el PSOE, esos dos partidos que votan juntos el 90% de las veces, por eso, hoy no nos ha extrañado ver en Madrid a los tractores con pegatinas acusando a los de Sánchez y Feijóo, al PP y al PSOE, de todos sus males. No hace mucho, Feijóo afirmó en un discurso que el PP “es el partido del campo y de los agricultores”, escuchándolo, uno se da cuenta de la opción estafa que capitanea este tipo.
Pensar que durante unos años de mi vida pertenecí a ese partido con responsabilidades públicas y orgánicas me produce una sensación muy extraña, pues jamás pensé que de las banderas que enarbolaban por entonces ya no mantendrían ni una sola en pie pocos años después.
Bravo por los patriotas de España y del resto de Europa