Las políticas climáticas de la Unión Europea basadas en su dañina agenda ideológica siguen perjudicando y empobreciendo a sus Estados miembros, en este caso a los puertos del continente, lo que minará la economía de países como España y como siempre favorecerá a terceros países, en este caso y como casi siempre, a Marruecos, nuestro enemigo del sur.
Este impuesto sobre emisiones de la UE, expulsa, obliga a irse a las principales navieras de los puertos europeos y pone en riesgo millones de euros y miles de empleos, exactamente, perderá Andalucía un volumen de negocio de hasta 300 millones de euros anuales, poniendo en riesgo unos 1.600 puestos de trabajo directos o un impacto regional indirecto más amplio de hasta 4.200 empleos, pero eso parece darles iguales a quienes en vez de mirar por nuestros intereses lo hacen por otros demasiado oscuros.
La naviera danesa Maersk, ya ha tomado su decisión, la de sustituir el puerto de Algeciras por el de Tánger Med en su servicio MECL, que conecta Oriente Medio e India con Estados Unidos, decisión que marca un punto de inflexión en el tráfico marítimo internacional y pone de manifiesto las consecuencias del nuevo régimen europeo de derechos de emisión de CO2. Este movimiento refleja cómo uno de los gigantes del transporte marítimo, ha diseñado una nueva rotación para su servicio MECL que evita por completo los puertos europeos, a pesar de atravesar el Mediterráneo.
La decisión de Maersk va a seguir casi letal para el puerto de Algeciras, uno de los principales nodos de transbordo en el Mediterráneo. La pérdida de tráfico marítimo no sólo afectará al empleo directo en las instalaciones portuarias, sino también a toda la cadena de suministro y actividades conexas en la región, como la logística y el transporte terrestre. En términos económicos, este desvío puede traducirse en millones de euros en pérdidas anuales para Algeciras y otros puertos españoles que pueden enfrentar decisiones similares de otras navieras.
Lo que nos impone la UE y nuestro Gobierno acata gustoso, debilita claramente la competitividad de España como hub logístico en el Mediterráneo y da ventaja a competidores de fuera de la UE, como Marruecos que, como también sucede en otros sectores como el del campo, aprovechan las rígidas normativas europeas para atraer negocio.
La apuesta de la UE para reducir las emisiones de CO2, resulta contraproducente para la economía europea y como ya ocurre con otras normativas verdes que buscan incentivar prácticas sostenibles, su aplicación unilateral está empujando a las empresas a deslocalizar sus actividades hacia regiones menos reguladas, como el norte de África y como es lógico, llevando allí sus inversiones y todos los empleos que aquí perderemos.
España, que depende en gran medida de sus puertos para el comercio internacional, va a dejar a este paso de aspirar ser el puente logístico entre Europa, África y América, esta normativa sobre las emisiones generadas por los buques que operan en aguas de la UE va a tener un resultado catastrófico para España.
No podemos olvidar que la UE está gobernada por socialistas y por populares, por lo que el PSOE y el PP español tienen una responsabilidad importante en todas estas puñaladas traperas que nos asestan desde Bruselas.
Y mientras todas estas desgracias se nos vienen encima, muchos españoles de los que aún mantienen su trabajo se quejan de que su salario es muy bajo y los empresarios se quejan de lo caro que sale contratar. Ambos tienen razón, simplemente tenemos una carga de impuestos tan brutal, que los empresarios tienen que pagar mucho, pero lo que le llega finalmente al trabajador es poco. Si esos impuestos se notasen en una sanidad pública cada vez mejor, en una educación pública cada vez más eficiente y en una capacidad de atender a los necesitados en momentos de crisis, probablemente la mayoría aceptaríamos esos impuestos con mejor cara, pero por desgracia no es lo que estamos viendo en España desde hace tiempo.
esto es una vergüenza no sé hasta cuándo los españoles le van a aguantar en su casa ha sentado viendo fútbol o algunos programas basura de seguir así pronto vamos a dar tener malas noticias para todos y luego no tenemos derecho ni tiempo para quejarnos espero que de una vez recapacitemos y dejemos el sofá y algunas actividades que no son tan importantes en este país un abrazo a todos
Una mafia que gobierna España, parecida a la europea