Nos
encontramos ante la peor crisis interna del PSOE en lo que llevamos
de supuesta democracia. Cuando en un partido, lo que prima es
conseguir o mantenerse en el poder, dejando a un lado los principios
y sustituyendo las ideas por meras frases u eslóganes, ocurre lo que
le está sucediendo a los socialistas.
Si
a todo esto sumamos, que tienen un líder cuyo pasado le lastra de
tal manera que es incapaz de afrontar los graves problemas que van
surgiendo, el resultado es desolador.
La
mayoría de los socialistas españoles, ansían a estas alturas, un
partido nacional, que defienda lo que su tradición le obliga y que
esté liderado por alguien solvente, honesto y defensor de esos
valores que se le suponen a un socialista, me refiero a la igualdad,
a la libertad, a la justicia y a la solidaridad, principios que
parecen olvidados hoy en día por los responsables del partido. En
una reciente encuesta, el 90% de los ciudadanos españoles
manifestaban no confiar en Rubalcaba como político.
Lo
que está ocurriendo con el PSC es un ejemplo palpable de todo esto
que digo. Cuando lo normal sería romper con el PSC y presentar
candidaturas con las siglas PSOE en toda Cataluña, tal y como piden
históricos socialistas como Alfonso Guerra, resulta que el aparato
considera que esta ruptura podría suponer la pérdida de muchos
escaños y que esa pérdida les podría impedir ganar las próximas
elecciones generales.
Ese
“derecho a decidir” que defiende el PSC, choca claramente con
nuestra Constitución, y el PSOE nos dice que va a intentar llegar a
un acuerdo con Pere Navarro y los suyos. No se enteran de que aquí
no vale lo de Carmen Chacón, o estas con la unidad nacional o estas
con el separatismo, el término medio, la neutralidad no vale en este
asunto, Carmen Chacón la eligió y ha hecho muy felices a unos y a
otros, Rubalcaba y Navarro pueden descabalgarla por completo de sus
ambiciones.
Con
la Constitución en la mano y haciéndola cumplir, la unidad nacional
no debería poder correr peligro, eso sí, si nuestros gobernantes
cumplen con su cometido, y por supuesto, si el principal partido de
la oposición tiene un líder con las ideas claras, si no, que hagan
eso de lo que informó hace poco algún medio, que barajan cambiar de
nombre a algo así como, Partido de los Socialistas Europeos, y
quiten para siempre esa “E” de español que a algunos socialistas
tato parece molestar.
La
autoridad de Rubalcaba está cada vez mas cuestionada, no es solo el
PSC, ahora también el PSG, sus compañeros gallegos han osado
desafiarle. Cuanto mas tarde el PSOE en renovarse y refundarse, peor
lo pasarán ellos, y por supuesto, toda nuestra Nación por sus
consecuencias.