Hoy
dice en sus páginas un prestigioso diario, que la Policía cree que
la fortuna de Luis Bárcenas procede, fundamentalmente, del cobro de
comisiones teóricamente destinadas en su totalidad al PP y de la
reinversión de los fondos obtenidos de forma ilegal en empresas en
las que también participaban los presuntos cabecillas de la trama
Gürtel.
Lo
que está muy claro, es que Bárcenas amasó una inmensa fortuna en
muy pocos años, el modus operandi que ha empleado para conseguirlo
es muy sencillo, el ex tesorero del PP pedía dinero para financiar a
su partido, parte se lo entregaba al Partido Popular y parte lo
ingresaba en sus cuentas, seguramente mucho más de lo que pensaban
en su partido. Lo que sucede, es que si era un buen recaudador, el
partido miraba para otro lado, como siempre ocurre.
Apropiarse
de 38 millones de euros en apenas 10 años, a lo que habría de
añadir los mas de 20 millones localizados en bancos extranjeros a
Francisco Correa, suponen 6 millones de euros anuales. La gran
pregunta es, si todo ese dinero lo distrajo Bárcenas ¿cuanto dinero
ingresó en la caja del PP? Lo lógico sería pensar que mucho mas.
Supongo
que a estas alturas nadie duda de que estamos hablando de dinero no
declarado, de dinero negro, de dinero entregado a cambio de favores
de las administraciones que controlaba el Partido Popular. Dinero que
encarecía todo y que al final, como siempre, terminaríamos pagando
los de siempre, los ciudadanos.
Digo
esto, porque escuchando a los dirigentes populares parece que aquí
el único corrupto es Bárcenas, que a él le quieren echar el muerto
de todo, cuando yo personalmente tengo la impresión de que si al
dinero que se quedó Bárcenas le ponemos un calificativo, al
ingresado por el propio PP a través de se ex tesorero habría que
ponerle el mismo. O sencillamente damos por hecho que lo ingresado
por el PP forma parte de esa financiación ilegal que practican los
partidos, que todos la conocen y todos la toleran.
Pienso
que estamos hablando de corrupción con mayúsculas, empresarios que
financian, untan o compran, como le queramos llamar, a un partido
para recibir trato de favor en detrimento de los empresarios honrados
que se niegan a realizar ese tipo de prácticas y que por ello
pierden posibilidad de negocio con las administraciones, en este
caso, controladas por los populares.
No
debe extrañarnos que la dirección nacional del PP demuestre estar
tan dividida ante este asunto, parecen incapaces en ponerse de
acuerdo para presentar las acciones judiciales anunciadas por Mª
Dolores de Cospedal, si, esa batería de demandas que anunció que
iban a presentar en una semana. Tras ese anuncio, impera en el PP la
ley del silencio, llevan tres semanas que incluso no hacen ruedas de
prensa tras la sesión de sus famosos maitines.
Esto
pinta cada vez mas feo para el PP, algún dirigente habrá advertido
que las demandas que interpongan pueden volverse contra ellos, todo
apunta a que sí. Aunque tampoco se podría descartar que estén
negociando con el propio Bárcenas a través de una persona de
confianza.
Pero
que nadie piense que este comportamiento es exclusivo del PP, todos
los partidos clásicos actúan de esta manera y se saltan la ley a
diario. Sin dinero a espuertas no se puede mantener esta
partitocracia que sufrimos, sin él, el chiringuito se les vendría
abajo. Yo personalmente rezo a diario para que eso suceda mas pronto
que tarde. Sería la única manera de poder recuperar esa democracia
que nos secuestraron y se niegan a devolvérnosla.